LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

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MARÍA MADRE DE DIOS

24 febrero 2011

ORACIÓN A LA INMACULADA VIRGEN MARÍA



Santísima Virgen, yo creo y confieso vuestra Santa e
Inmaculada Concepción pura y sin mancha.
¡Oh Purísima Virgen!,
por vuestra pureza virginal,
vuestra Inmaculada Concepción y
vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios,
alcanzadme de vuestro amado Hijo la humildad,
la caridad, una gran pureza de corazón,
de cuerpo y de espíritu,
una santa perseverancia en el bien,
el don de oración,
una buena vida y una santa muerte.

Amén.

09 febrero 2011

EL AVE MARÍA DE ORO

El Ave María De Oro

Ave María, blanco lirio de la gloriosa y siempre-serena Trinidad.

Salve brillante Rosa del jardín de los deleites celestiales: ¡O Vos, de quien Dios quiso nacer en este mundo, y de cuya leche el Rey del Cielo quiso ser nutrido! ¡Alimentad nuestras almas con las efusiones de la Gracia Divina. Amén!

"A las almas que en vida me hayan saludado con esta oración, me apareceré con gran resplandor en la hora de la muerte. Además, cuando el alma se separe del cuerpo, me manifestaré con hermosura tan espléndida, que el alma sentirá un gran consuelo. En ese instante, experimentará algo semejante a las delicias del Paraíso."

Palabras de la Santísima Virgen María a Santa Gertrudis al Mayor.
(De las Revelaciones, Tomo III, Capítulo XVIII)

02 febrero 2011

PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO Y PURIFICACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA




Presentación de Jesús en el TemploEl 2 de Febrero se celebra la Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen María. Se conoce también esta fiesta como "La Candelaria".

Aunque esta fiesta es principalmente de carácter Cristológico, en ella se conmemora un acontecimiento muy importante en la vida de María: su purificación y la presentación de su hijo al sacerdote en el Templo, en cumplimiento de su obligación de consagrarlo a Dios. Y más todavía porque es ésta una fiesta de la luz que es la que le da nombre. La fiesta de la Candelaria se llama así porque en ella se bendicen las candelas que se van a necesitar durante todo el año, a fin de que nunca falte en las casas la luz tanto física como espiritual. Los fieles acuden a la Santa misa de este día con las velas, que son bendecidas solemnemente por el sacerdote y a continuación se hace una corta procesión entre dos iglesias cercanas o por el interior de la misma iglesia, con las velas encendidas. Esta fiesta tenía gran significación cuando la única luz en las casas era la de las velas y candiles.

Esta fiesta cierra el ciclo de Navidad y se celebra exactamente a los cuarenta días del 25 de diciembre. A mediados del siglo V se celebraba con luces y tomó el nombre y color de "la fiesta de las luces"

Hasta el Concilio Vaticano II se celebraba como fiesta principalmente mariana, pero desde entonces ha pasado a ser en primer lugar Cristológica, ya que el principal misterio que se conmemora es la Presentación de Jesús en el Templo y su manifestación o encuentro con Simeón. El centro, pues, de esta fiesta no sería María, sino Jesús. María entra a formar parte de la fiesta en cuanto lleva en sus brazos a Jesús y está asociada a esta manifestación de Jesús a Simeón y a la anciana Ana.

Hasta el siglo VII no se introdujo esta fiesta en la liturgia de Occidente. Al final de este siglo ya estaba extendida en toda Roma y en casi todo Occidente. En un principio, al igual que en Oriente, se celebraba la Presentación de Jesús más que la Purificación de María.

No se sabe con certeza cuándo empezó a celebrarse la Procesión en este día. Parece ser que en el siglo X ya se celebraba con solemnidad esta Procesión y ya empezó a llamarse a la fiesta como Purificación de la Virgen María. Durante mucho tiempo se dio gran importancia a los cirios encendidos y después de usados en la procesión eran llevados a las casas y allí se encendían en alguna necesidades.

La ley de Moisés mandaba que toda mujer que diese a luz un varón, en el plazo de cuarenta días, debía acudir al Templo para purificarse de la mancha legal y allí ofrecer su primogénito a Dios. Era lógico que los únicos exentos de esta ley eran Jesús y María: Él por ser superior a esa ley, y Ella por haber concebido milagrosamente por obra del Espíritu Santo. A pesar de ello María oculta este prodigio y... acude humildemente como cualquier otra mujer a purificarse.

Los mismos ángeles quedarían extasiados ante aquel maravilloso cortejo que atraviesa uno y otro atrio hasta llegar al pie del altar para ofrecer en aquellos virginales brazos al mismo Hijo de Dios.

Una vez cumplido el rito de ofrecer los cinco ciclos legales después de la ceremonia de la purificación, la Sagrada Familia estaba dispuesta para salir del templo cuando se realizó el prodigio del Encuentro con Simeón, primero, y con la ancianísima Ana, después. San Lucas nos cuenta con riqueza de detalles aquel encuentro: "Ahora, Señor, ya puedes dejar irse en paz a tu siervo, porque han visto mis ojos al Salvador... al que viene a ser luz para las gentes y gloria de tu pueblo Israel..." Y le dijo a la Madre: "Mira, que este Niño está puesto para caída y levantamiento para muchos en Israel... Y tu propia alma la traspasará una espada...".

FIESTA DE LAS LUCES O CANDELARIAS


A mediados del siglo V esta fiesta se conocía como “La Candelaria” o “Fiesta de las Luces”. La Virgen Maria purificada ha dado luz a la Luz del Mundo, Jesucristo y en esta fiesta El se manifiesta a Simeón y Ana.

Se llevan candelas (velas hechas de parafina pura) a bendecir, las cuales simbolizan a Jesús como luz de todos los hombres.

Su nombre proviene del verbo latino candere, que significa brillar por su blancura, estar blanco o brillante por el calor (compárese con “incandescencia”), arder, abrasar, se forma en español la palabra candela; y del griego pyr, que significa fuego (compárese con “pira”), procede la palabra latina purus /pura, que contiene también la idea de seleccionar, de elegir. Ambos nombres, pues, encierran la sugestiva idea de fuego.

No se sabe con certeza cuando empezó a celebrarse la Procesión en este día. Parece ser que en el siglo X ya se celebraba con solemnidad esta Procesión y ya empezó a llamarse a la fiesta como Purificación de la Virgen María. Durante mucho tiempo se dio gran importancia a los cirios encendidos y después de usados en la procesión eran llevados a las casas y allí se encendían en algunas necesidades.

El Papa, el clero y el pueblo, con los pies descalzos, salmodiando y cantando antífonas y llevando en sus manos candelas encendidas, se dirigían desde la iglesia de San Adrián hasta la estacional de Santa María la Mayor, en donde se celebraba la misa solemne.

Tras la aparición de la virgen en Canarias, y a su identificación iconográfica con este acontecimiento bíblico, la fiesta empezó a celebrare con un carácter mariano en el año 1497, cuando el conquistador de Tenerife, Alonso Fernández de Lugo celebró la primera Fiesta de Las Candelas (ya como Virgen María de La Candelaria), coincidiendo con la Fiesta de la Purificación.

12 diciembre 2010

SANTA MARÍA DE GUADALUPE



Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a asistir a sus clases de catecismo y a oír la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó una voz que lo llamaba por su nombre.

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y dile que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo".

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo.

De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano. Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe. Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio.

Pio X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pio XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".

La imagen de la Virgen de Guadalupe se venera en México con grandísima devoción, y los milagros obtenidos por los que rezan a la Virgen de Guadalupe son extraordinarios.

30 noviembre 2010

ORACIÓN A LA MADRE DEL VERBO DE KIBEHO (RWANDA)


Bienaventurada Virgen María, Madre del Verbo,

Madre de todos los que creen y se adhieren a Él.

Estamos aquí, postrados en tu presencia,
contemplándote como Madre en medio de sus hijos;
pues, aunque nuestros ojos no te ven,
creemos, sin embargo, que realmente estás aquí.

Tu eres el camino seguro que nos conduce a Jesús, nuestro Salvador.
Te damos gracias por todos los beneficios que, sin cesar, recibimos de ti;
especialmente desde que, en tu humildad,
te dignaste aparecer milagrosamente en Kibeho,
cuando tanto lo necesitaba nuestro mundo.

Danos siempre la luz y la fuerza necesarias
para responder con prontitud a tu llamada a la conversión,
al arrepentimiento y a vivir según el Evangelio de tu Hijo.

Enséñanos a orar sin hipocresía
y a amarnos unos a otros como Él nos ha amado,
para que, como nos has pedido, seamos hermosas flores
que se expanden por todas partes exhalando su perfume.

Santa María, Nuestra Señora de los Dolores,
enséñanos a comprender el valor de la Cruz en nuestra vida,
para que completemos en nuestro cuerpo lo que falta a la pasión de Cristo,
en beneficio de su Cuerpo Místico, que es la Iglesia.

Y, cuando termine nuestra peregrinación por esta tierra,
haz que podamos vivir contigo eternamente en el Reino de los Cielos.
Amén.

Con aprobación eclesiástica.

07 octubre 2010

POEMA A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO




Quiero madre,
sentir en mí, tu mensaje.
Quiero refugiarme,
en tu amor, que me protege.
Quiero abrazar
el canto, de tu profecía.
Quiero rezar el Rosario, cada día
con el corazón, en armonía.
Quiero meditar,
los misterios de tu vida.
Quiero alabar,
a Dios, en tu compañía.
En fin, Madre mía,
que tu amor florezca;
Y resplandezca,
en mi camino cada día.
Limpiame el alma,
con tu manto Virginal.
Así podré, unirme a tu Hijo;
en Ardiente Caridad.


Autora: Mercedes Ramos.

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

PROMESAS DE NUESTRA SEÑORA

A LOS DEVOTOS DEL SANTO ROSARIO


1. Quien me sirviere, rezando constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2. Prometo mi especial protección y grandes beneficios a los que rezaren devotamente mi Rosario.

3. El Rosario será un escudo fortísimo contra el infierno, destruirá los vicios, librará del pecado y anonadará la herejía.

4. El Rosario hará germinar las virtudes y que las almas reciban copiosamente la misericordia divina, sustituirá en el corazón de los hombres el amor de Dios al amor del mundo y los elevará a desear los bienes celestiales y eternos.

5. El alma que se encomendare a mí por medio del Rosario no perecerá.

6. El que con devoción rezare mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de improviso: se convertirá, si es pecador; si es justo, perseverará en la gracia; y de una u otra suerte será admitido a la vida eterna.

7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los auxilios de la Iglesia.

8. Quiero que todos los que rezan mi Rosario tengan en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean participantes de los méritos de los bienaventurados.

9. Yo libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10. Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.

11. Todo cuanto se pidiere por el Rosario, se alcanzará prontamente.

12. Socorreré en todas sus necesidades a los que propagan mi Rosario.

13. He conseguido de mi Hijo que todos los cofrades del Rosario tengan por hermanos en vida y después de la muerte a los bienaventurados del cielo.

14. Los que rezan mi Rosario son todos hijos muy amados y hermanos de Jesucristo.

15. La devoción del santo Rosario, es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.

11 septiembre 2010

DULCE NOMBRE DE MARÍA


El nombre hebreo de María, en latín Domina, significa Señora o Soberana; y eso es Ella en realidad por la autoridad misma de su Hijo, soberano Señor de todo el universo. Gocémonos en llamar a María Nuestra Señora, como llamamos a Jesús Nuestro Señor; pronunciar su Nombre es afirmar su poder, implorar su ayuda y ponernos bajo su maternal protección


En su libro "Las Glorias de María", San Alfonso María de Ligorio escribe: "Aprovechemos siempre el hermoso consejo de San Bernardo: "En los peligros, en las angustias, en las dudas, invoca a María. Que no se te caiga de los labios, que no se te quite del corazón". En todos los peligros de perder la gracia divina, pensemos en María, invoquemos a María junto con el Nombre de Jesús, que siempre han de ir estos nombres inseparablemente unidos. No se aparten jamás de nuestro corazón y de nuestros labios estos Nombres tan dulces y poderosos, porque estos Nombres nos darán la fuerza para no ceder nunca jamás ante las tentaciones y para vencerlas todas. Son maravillosas las gracias prometidas por Jesucristo a los devotos del Nombre de María, como lo dio a entender a Santa Brígida hablando con su Madre Santísima, revelándole que "quien invoque el Nombre de María con confianza y propósito de la enmienda, recibirá estas gracias especiales: un perfecto dolor de sus pecados, espiarlos cual conviene, la fortaleza para alcanzar la perfección y al fin la gloria del paraíso". Porque, añadió el divino Salvador, "son para mí tan dulces y queridas tus palabras, oh María, que no puedo negarte lo que me pides."

En suma, llega a decir San Efrén, que el Nombre de María es la llave que abre la Puerta del Cielo a quien lo invoca con devoción. Por eso tiene razón San Buenaventura al llamar a María "salvación de todos los que la invocan", como si fuera lo mismo invocar el Nombre de María que obtener la salvación eterna. Por tanto, concluye Tomás de Kempis: "Si buscáis, hermanos míos, ser consolados en todos vuestros trabajos, recurrid a María, invocad a María, obsequiad a María, encomendaos a María. Disfrutad con María, llorad con María, caminad con María, y con María buscad a Jesús. Finalmente desead vivir y morir con Jesús y María. Haciéndolo así siempre iréis adelante en los caminos del Señor, ya que María, gustosa rezará por vosotros, y el Hijo ciertamente atenderá a la Madre."


INVOCACIONES AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA


Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acuerda te de mí, miserable pecador.

Avemaría.

Acueducto de las divinas gracias, conceder abundancia de lágrimas para llorar mis pecados.

Avemaría.

Reina del Cielo y de la tierra, sé mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos.

Avemaría.

Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcanzarme de tu Santísimo Hijo las gracias que necesito para mi salvación.

Avemaría.

Abogada y Refugio de los pecadores, asís teme en el trance de mi muerte y ábreme las puertas del Cielo.

22 agosto 2010

SANTA MARÍA REINA


«Dios te salve, Reina y Madre de misericordia», «Salve, Reina de los cielos», «Reina del cielo, alégrate, aleluya». Hace ya mucho tiempo que semejantes aclamaciones están en labios del pueblo cristiano a la hora en que cae la tarde (Conclusión de las Completas). Para el hombre de la Edad Media, la invocación a la reina iba asociada a la idea de la omnipotencia suplicante: al igual que Ester, que salvó a su pueblo de la destrucción, la reina poseía plenos poderes sobre el corazón del monarca, era la soberana mediadora del perdón.

En el siglo XX, acaso se asocie mejor la evocación de una reina con la esfera de la belleza y el perfecto éxito en la vida. Ahora bien, María es a la vez la perfectamente bella y la omnipotente.
Transfigurada aun en su propio cuerpo, se nos muestra, al octavo día de la Asunción, como el triunfo supremo de la Redención, el fruto más hermoso del árbol de la Cruz: la Mujer coronada de estrellas que «brilla ya como un signo de esperanza segura y de consuelo ante el pueblo de Dios que peregrina» (Conc. Vaticano II).

Mas también es la nueva Ester: como Madre del Hijo de Dios, del «príncipe de la paz», cuyo «reino no tendrá fin», se halla «a la derecha de Cristo» para obtener en favor de aquellos a quienes él llama sus hermanos «la gloria de los hijos en el Reino de los cielos».
Esta doctrina ha sido enseñada siempre por los Santos y por el Magisterio de la Iglesia. El Papa Sixto IV, el 28 de febrero de 1476, escribía en la Constitución Apostólica Cum praeexcelsa: Al meditar y considerar devotamente las insignes excelencias de los méritos por los cuales la Reina de los cielos, Virgen Madre, gloriosísima de Dios, encumbrada sobre los tronos celestiales, brilla entre los astros como estrella de la mañana... León XIII, en 1894, añadía: La Virgen está realzada con diadema de estrellas por su Hijo Dios, sentada ante él como Reina y Señora del Universo.

Todos los Santos a una han cantado su realeza.
He aquí unos cuantos ejemplos: San Andrés de Creta: Salve, Reina de todo el género humano. San Juan Damasceno: María como Reina, Soberana, Señora y Madre verdadera de Dios, fue trasladada a las regias mansiones de los cielos, y puesta en posesión de los bienes de su Hijo, para que reciba los homenajes de toda criatura... porque el Hijo sometió a su Madre todos los seres creados.


San Bernardo: Contemplad a la dulce Reina del cielo adornada con la diadema con la que le coronó su Hijo. En su cabeza, dice San Juan, tenía una corona de doce estrellas. Digna ciertamente de ser coronada con estrellas aquella cuya cabeza resplandece mucho más fulgurante que los mismos astros, a los cuales más bien adorna que es por ellos adornada.

San Germán de Constantinopla: Reina de todos y más gloriosa que los reyes todos de la tierra....

Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

Saludo a la Bienaventurada Virgen María Salve, Señora, santa Reina, Santa Madre de Dios, María, que eres Virgen hecha Iglesia, y elegida por el Santísimo Padre del Cielo, que te consagró con su Santísimo Hijo amado y el Espíritu Santo Paráclito, en la que estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien. Salve, palacio suyo; Salve, tabernáculo suyo; Salve, casa suya. Salve, vestidura suya; Salve, esclava suya; Salve, Madre suya; y vosotras todas, santas virtudes, que por la gracia e iluminación del Espíritu Santo sois infundidas en los corazones de los fieles, para que de los infieles hagáis fieles a Dios.

San Francisco de Asís

15 agosto 2010

LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA A LOS CIELOS

[caminando-con-jesus] MISA DIARIA 15 DE AGOSTO DE 2010

LA ESCLAVA DEL SEÑOR, ASUNCIÓN EN CUERPO Y ALMA

El día 1 de noviembre de 1950, Pío Xll anunció, que la Esclava del Señor y que está en el cielo y goza de la felicidad eterna, fue asunta en cuerpo y alma, con la declaración siguiente: «Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado: que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste»

La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo

El Papa Pío XII presentó varias razones fundamentales para la definición del dogma:

1-La inmunidad de María de todo pecado

2-Su Maternidad Divina

3-Su Virginidad Perpetua

4-Su participación en la obra redentora de Cristo

Por consecuencia del pecado original, recibimos una sentencia, “Porque polvo eres y al polvo Volverás” (Génesis 3-19), en consecuencia, la descomposición del cuerpo es a consecuencia del pecado original, y como María, careció de todo pecado, entonces Ella estaba libre de la ley universal de la corrupción, pudiendo entonces, entrar prontamente, en cuerpo y alma, en la gloria del cielo.

Como el cuerpo de Cristo se formo del cuerpo de María y así participó la suerte del cuerpo de Cristo. María concibió a Jesús, le dio a luz, le amanto, le nutrió, le cuido, le estrecho contra su pecho, es así como su hijo no permitiría que el cuerpo, que le dio vida, llegase a la corrupción.

Como su cuerpo fue preservado en integridad virginal, pureza e María que permitió que después de la muerte no sufriera la corrupción.

María, la Madre del Redentor, que participo en forma intima en la obra redentora de su Hijo, cumplido el curso de su vida terrena, recibió el fruto pleno de la redención, que es la glorificación del cuerpo y del alma.

De todo lo que esta escrito con relación a la fecha, día y año y de que modo murió la Virgen María, se puede concluir en muchos casos hermosas intenciones, pero no existe certeza de cuando y como fue, hay alguna referencia literarias muy antiguas, pero el conocimiento de este misterio no esta resuelto. Hay variaciones en la fechas que van desde 3 a 15 años después de la Ascensión de Cristo y las ciudades que se dividen el hecho es Jerusalén y Éfeso, de estas dos, hay mas opiniones favorables a la primera, pero a pesar de que se señala una tumba, durante los primeros seis siglos nunca se supo de esta sepultura en Jerusalén.

La idea de la asunción del cuerpo de María se funda en algunos tratados apócrifos del siglo IV o V, como el De Obitu S. Dominae, que lleva el nombre de San Juan. También se encuentra en el libro De Transitu Virginis, falsamente imputado a San Melito de Sardes, y en una carta apócrifa atribuida a San Dionisio el Aeropagita.

También estos hechos son mencionados en algunos sermones de San Andrés de Creta, San Juan Damasceno (se incluye mas adelante), San Modesto de Jerusalén y otros. En Occidente, San Gregorio de Tours (De gloria mart., I, iv) es el primero que lo menciona. Los sermones de San Jerónimo y San Agustín para esta fiesta, de todos modos, son apócrifos.

San Juvenal, Obispo de Jerusalén, en el Concilio de Calcedonia (451), hace saber al Emperador Marciano y a Pulqueria, quienes desean poseer el cuerpo de la Madre de Dios, que María murió en presencia de todos los Apóstoles, pero que su tumba, cuando fue abierta, a pedido de Santo Tomás, fue hallada vacía; de esa forma los apóstoles concluyeron que el cuerpo fue llevado al cielo.

Hoy, la creencia de la asunción del cuerpo de María es Universal tanto en Oriente como Occidente; de acuerdo a Benedicto XIV.

San Juan Damasceno, Padre de la Iglesia en Oriente nació en Damasco entre. los años 650 y 674 y el más ilustre transmisor de esta tradición, comparando la asunción de la santa Madre de Dios con sus demás dotes y privilegios, afirma, con elocuencia vehemente:

"Convenía que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad conservara su cuerpo también después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial. Convenía que aquella que había visto a su hijo en la cruz y cuya alma había sido atravesada por la espada del dolor, del que se había visto libre en el momento del parto, lo contemplara sentado a la derecha del Padre. Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda criatura como Madre y esclava de Dios."

Durante su vida el Venerable Cardenal Inglés John Henry Newman (1801-1890) nos cuenta como sucedió; La Virgen, murió igual que todos, no murió como los demás hombres, pues en virtud de los méritos y la gracia de su Hijo, que en ella se habían anticipado al pecado y la habían llenado de luz y pureza, fue librada de todo lo que marchita y destruye la figura corporal. No había en ella pecado original que mediante el desgaste de los sentidos, la erosión del cuerpo y la decrepitud causada por los años preparara la muerte. La Virgen murió, pero su muerte fue un simple hecho, no el efecto de un proceso; y una vez ocurrida, dejó de ser. Murió para vivir. Murió como una cuestión de forma o una ceremonia en orden a pasar lo que se llama el débito de la naturaleza: no por ella misma o a causa del pecado, sino para someterse a su condición, glorificar a Dios, y hacer lo mismo que había hecho su Hijo. No murió, sin embargo, como su Hijo y Salvador, con sufrimiento físico en orden a un fin especial. No murió la muerte de un mártir, pues su martirio se realizó en vida. No murió como una víctima expiatoria, pues la criatura no podía desempeñar ese papel que sólo Uno podía cumplir por todos. Murió para terminar su curso mortal y recibir su corona.

«Por eso murió privadamente. Convenía que Aquel que murió por el mundo lo hiciera a la vista del mundo. Pero ella, flor del Edén, que vivió siempre escondida, murió en la sombra del jardín, entre las flores donde había vivido. Su tránsito no causó ruido alguno. La Iglesia continuó con sus tareas cotidianas de predicar, convertir y sufrir. Había persecuciones, huidas de una ciudad a otra, y mártires. Poco a poco se extendió el rumor de que la Madre del Señor no estaba ya en la tierra. Peregrinos comenzaron a moverse en busca de sus reliquias, pero nada encontraron. ¿Murió en Éfeso o en Jerusalén? Las opiniones no coincidían, pero en cualquier caso su tumba no fue hallada, y si se halló, estaba abierta. Los que buscaban volvieron a casa sorprendidos y como en espera de más luces. Pronto comenzó a decirse que cuando el tránsito de María se aproximaba y su alma iba a dirigirse al encuentro de su Hijo, los Apóstoles se reunieron en un determinado lugar, quizás en la Ciudad Santa, para asistir al gozoso acontecimiento, y que poco después de enterrarla con los ritos adecuados repararon en que su cuerpo no estaba en la tumba, mientras ángeles cantaban día y noche con voces alegres las glorias de su Reina asunta al Cielo.

Así es, y sin dudar las revelaciones hechas a almas santas, María se encuentra en cuerpo y alma con su Hijo y Dios en el cielo, y que nosotros podemos celebrar hoy 15 de Agosto y siempre, no sólo su tránsito sino también su Asunción

1. La solemnidad de la Asunción de María al cielo en cuerpo y alma nos recuerda, en el corazón del verano, cuál es nuestra morada verdadera y definitiva: el paraíso. Como subraya la carta a los Hebreos, "no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos buscando la del futuro" (Hb 13, 14). En el misterio que hoy contemplamos se revela claramente el destino de toda criatura humana: la victoria sobre la muerte para vivir eternamente con Dios. María es la mujer perfecta en la que se cumple desde ahora este designio divino, como prenda de nuestra resurrección. Es el primer fruto de la Misericordia divina, porque es la primera partícipe en el pacto salvífico sancionado y realizado plenamente en Cristo, muerto y resucitado por nosotros.

2. "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" (Lc 1, 45). Estas palabras se aplican bien a María, la Virgen del fiat, que con su disponibilidad total abrió las puertas al Salvador del mundo. Grande y heroica fue la obediencia de su fe; precisamente a través de esta fe María se unió perfectamente a Cristo, en la muerte y en la gloria. Al contemplar a María se refuerza también en nosotros la fe en lo que esperamos, y al mismo tiempo comprendemos mejor el sentido y el valor de la peregrinación en esta tierra.

3. Oh María, Madre de la esperanza, con la fuerza de tu ayuda no tememos los obstáculos y las dificultades; no nos desaniman los esfuerzos y los sufrimientos, porque tú nos acompañas a lo largo del camino de la vida y desde el cielo velas sobre todos tus hijos, colmándolos de gracias. A ti te encomendamos el destino de los pueblos y la misión de la Iglesia.

María madre mía eres dueña de mi corazón

Pedro Sergio

16 julio 2010

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN



Autor: . | Fuente: Corazones.org
Nuestra Señora del Carmen
Advocación Mariana, 16 de julio
Nuestra Señora del Carmen
Nuestra Señora del Carmen

Patrona de los marineros

Memoria de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, monte en el que Elías consiguió que el pueblo de Israel volviese a dar culto al Dios vivo y en el que, más tarde, algunos, buscando la soledad, se retiraron para hacer vida eremítica, dando origen con el correr del tiempo a una orden religiosa de vida contemplativa, que tiene como patrona y protectora a la Madre de Dios.

Desde los antiguos ermitaños que se establecieron en el Monte Carmelo, Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.

En las palabras de Benedicto XVI, 15,VII,06:
"El Carmelo, alto promontorio que se yergue en la costa oriental del Mar Mediterráneo, a la altura de Galilea, tiene en sus faldas numerosas grutas naturales, predilectas de los eremitas. El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, quien en el siglo IX antes de Cristo defendió valientemente de la contaminación de los cultos idolátricos la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. Inspirándose en la figura de Elías, surgió al Orden contemplativa de los «Carmelitas», familia religiosa que cuenta entre sus miembros con grandes santos, como Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús y Teresa Benedicta de la Cruz (en el siglo, Edith Stein). Los Carmelitas han difundido en el pueblo cristiano la devoción a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, señalándola como modelo de oración, de contemplación y de dedicación a Dios. María, en efecto, antes y de modo insuperable, creyó y experimentó que Jesús, Verbo encarnado, es el culmen, la cumbre del encuentro del hombre con Dios. Acogiendo plenamente la Palabra, «llegó felizmente a la santa montaña» (Oración de la colecta de la Memoria), y vive para siempre, en alma y cuerpo, con el Señor. A la Reina del Monte Carmelo deseo hoy confiar todas las comunidades de vida contemplativa esparcidas por el mundo, de manera especial las de la Orden Carmelitana, entre las que recuerdo el monasterio de Quart, no muy lejano de aquí [Valle de Aosta]. Que María ayude a cada cristiano a encontrar a Dios en el silencio de la oración.

La estrella del Mar y los Carmelitas

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.

Los Carmelitas y la devoción a la Virgen del Carmen se difunden por el mundo

La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos se venera en el Carmelo. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Incluso se le llamó: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.

La devoción a la Virgen del Carmen se propagó particularmente en los lugares donde los carmelitas se establecieron.

España
Entre los lugares en que se venera en España la Virgen de España como patrona está Beniaján, Murcia. Vea ahí mas imágenes.

América
Es patrona de Chile; en el Ecuador es reina de la región de Cuenca y del Azuay, recibiendo la coronación pontificia el 16 de Julio del 2002. En la iglesia del monasterio de la Asunción en Cuenca se venera hace más de 300 años. Es además venerada por muchos en todo el continente.

¿Quieres saber más? Consulta Nuestra Señora del Carmen

24 junio 2010

SALVE ESTRELLA DEL MAR



Salve, Estrella de mar
Gran Portal del cielo,
Eres siempre Virgen
Madre del Señor.

Pronunciando el Ave
La boca de Gabriel,
Cambia de Eva el nombre,
Y nos fundó en la paz.

Muéstrate ser Madre,
Y ofrece nuestras preces
Al Verbo Encarnado,
En tu Seno Virginal.

Virgen escogida,
Madre más benigna,
Presérvanos sin culpa,
Virtuosos y apacibles.

Pedimos vida pura.
El camino asegura.
Y ver a Jesucristo,
En gozo sempiterno.

Gloria a Dios Padre;
Gloria a Dios Hijo;
Y al Santo Espíritu,
Dios, Uno-y-Trino.

Amén.

GRACIAS DE NUESTRA MADRE SANTA MARÍA


El Ave María De Oro
Ave María, blanco lirio de la gloriosa y siempre-serena Trinidad.
Salve brillante Rosa del jardín de los deleites celestiales: ¡O Vos, de quien Dios quiso nacer en este mundo, y de cuya leche el Rey del Cielo quiso ser nutrido! ¡Alimentad nuestras almas con las efusiones de la Gracia Divina. Amén!




"A las almas que en vida me hayan saludado con esta oración, me apareceré con gran resplandor en la hora de la muerte. Además, cuando el alma se separe del cuerpo, me manifestaré con hermosura tan espléndida, que el alma sentirá un gran consuelo. En ese instante, experimentará algo semejante a las delicias del Paraíso."
Palabras de la Santísima Virgen María a Santa Gertrudis La Mayor.
(De las Revelaciones, Tomo III, Capítulo XVIII)




La Virgen prometió a Santa Matilde y a otros santos que quien rezara diariamente tres avemarías, tendría su auxilio durante la vida y su especial asistencia a la hora de la muerte, presentándose a esa persona en su hora final con el brillo de una belleza tal que el solo verla lo consolaría y le comunicaría las alegrías del cielo.

“Maria Madre Mía; Líbrame De Caer En Pecado Mortal”

Por El Poder Que Te Concedió El Padre Eterno.
1.-) ¡AVEMARIA! …

Por La Sabiduría Que Te Concedió El Hijo.
2.-) ¡AVEMARIA! …

Por El Amor Que Te Concedió El Espíritu Santo.
3.-) ¡AVEMARIA! …

Finalizamos con un ¡GLORIA PATRI… (Gloria Al Padre Y Al Hijo Y Al Espíritu Santo Como Era En Un Principio Ahora Y Siempre Por Los Siglos De Los Siglos Amen.)


La siguiente Jaculatoria fue indulgenciada por San Pío X, y la recomendó rezar junto con esta devoción:

¡Oh María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma!

14 junio 2010

MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS


Este título se le reconoce en documentos oficiales de la Iglesia y ha sido acogido en la liturgia, introduciéndose en 1921 una fiesta dedicada a María Medianera de todas las gracias


María, mediadora de todas las gracias.
La Virgen es el medio para profundizar en el misterio de Cristo, de progresar en la fe, la esperanza y la caridad.

Cooperación de María a la obra de la Redención

«Asociada por un vínculo estrecho e indisoluble a los misterios de la Encarnación y de la Redención ... ; creemos que la Santísima Madre de Dios, nueva Eva, Madre de la Iglesia, continúa en el cielo su misión maternal para con los miembros de Cristo, cooperando al nacimiento y al desarrollo de la vida divina en las almas de los redimidos». (Credo de Pablo VI, n. 15)

Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres porque Él solo, con su muerte, logró la reconciliación perfecta con Dios, pero dice Santo Tomás que «también a otros podemos llamarlos mediadores por cuanto cooperan a la unión de los hombres con Dios».

A María se la llama Medianera o Mediadora desde muy antiguo. Este título se le reconoce en documentos oficiales de la Iglesia y ha sido acogido en la liturgia, introduciéndose en 1921 una fiesta dedicada a María Medianera de todas las gracias.

«María, que en vísperas de Pentecostés intercedió para que el Espíritu Santo descendiera sobre la Iglesia naciente, interceda también ahora. Para que ese mismo Espíritu produzca un profundo rejuvenecimiento cristiano en España. Para que ésta sepa recoger los grandes valores de su herencia católica y afrontar valientemente los retos del futuro» (Juan Pablo II en España).


María es Corredentora.

Trajo al mundo al Redentor, fuente de todas las gracias. María dio su consentimiento libre para que viniese el Salvador al mundo: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra» (Lc. 1, 38). Dice Santo Tomás que representaba a toda la naturaleza humana.

Se le suele contraponer a Eva y así como ésta fue causa de la perdición, María por su obediencia lo es de la salvación. Y si aquélla era «madre de los vivientes», la «Nueva Eva» es madre de los que viven por la fe y la gracia.

Desde el siglo XV se llama a la Virgen CORREDENTORA y la Iglesia lo usa en algunos documentos oficiales. No debe entenderse como una equiparación con Cristo, único Redentor, ya que ella también fue redimida. La suya es una cooperación indirecta por cuanto puso voluntariamente toda su vida al servicio del Redentor, padeciendo y ofreciéndose con Él al pie de la Cruz, pero sin corresponderle el título de Sacerdote, exclusivo de Cristo (cfr. Vat. li, LG, 60).


Mediadora de todas las gracias.

Después de su Asunción a los cielos las gracias se conceden a los hombres por medio de su intercesión. Desde el cielo participa en la difusión de las gracias con su intercesión maternal. Esta intercesión es inferior a la de Cristo, pero superior a la de todos los otros santos. los últimos Papas han enseñado la doctrina ya antigua de que todas las gracias se conceden por medio de la Santísima Virgen.

Por este motivo, la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. (LG, 62)


Madre de los hombres.

Compañera singularmente generosa entre todas las demás criaturas y humilde esclava del Señor. Concibiendo a Cristo, engendrándole, alimentándolo, presentándolo al Padre en el Templo, padeciendo con su Hijo cuando moría en la Cruz, cooperó en forma enteramente impar a la obra del Salvador con la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad, con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Por eso es nuestra madre en el orden de la gracia. (LG, 61)

Esta doctrina se apoya en la tradición antiquísima de considerar a María como madre espiritual de todos los cristianos. Parece natural que la que cooperó por la Encarnación a darnos a Cristo, fuente de todas las gracias, y la que estuvo presente junto a la Cruz, interceda sin cesar y cuide de sus hijos, como madre espiritual.


María es Madre de la Iglesia.

«María es la Madre de la Iglesia, es decir, madre de todo el Pueblo de Dios, una madre de todos los que creyeron en su Hijo. Ha colaborado y sigue colaborando en la obra de la Salvación y se preocupa constantemente de los hermanos de su Hijo que están aún peregrinando por el mundo» (C.v.e., P. 460)


Prototipo de la Iglesia.

También hay que recordar que María es «prototipo de la Iglesia» y que toda la gracia se comunica por medio de la Iglesia.

Pues en el misterio, de la Iglesia, que con razón es llamada también madre y virgen, precedió la Santísima Virgen, presentándose de forma eminente y singular como modelo tanto de la Virgen como de la Madre. (LG, 63)

La Virgen es para la Iglesia medio de profundizar en el misterio de Cristo, de progresar en la fe, la esperanza y la caridad. La Iglesia ha alcanzado en la Santísima Virgen la perfección.

El amor maternal de María es también el modelo con que en la Iglesia han de actuar todos aquellos que tienen la responsabilidad de llevar a Dios a los hombres (cfr. LG, 65).

Autor: P. Enrique Cases

12 junio 2010

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

San Juan Eudes, hacia el 1643, comenzó a celebrar la fiesta litúrgica del Inmaculado Corazón de María en sus dos congregaciones, los eudistas, y las hermanas del Buen Pastor. En el 1668 se propagó por Francia. En el 1944 Pío XII extendió la fiesta a toda la Iglesia, como perenne recuerdo de la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María, hecha en el 1942. María custodiaba en su corazón las palabras y los misterios de salvación realizados en su Hijo. Así María, morada privilegiada del Espíritu Santo, se hizo imagen y modelo de la Iglesia, que escucha y testimonia el mensaje salvador del Evangelio. San Juan Eudes, en sus escritos y discursos, promocionó a la vez ambas fiestas del Corazón de Jesús y de María, subrayando la unión profunda de la madre con el Hijo de Dios hecho carne, cuyo corazón latió durante nueve meses al ritmo del corazón de su Madre. La reflexión sobre los misterios que vivía, ayudaba a María a descubrir la voluntad de Dios en la oración y el silencio. Ella nos enseña a reflexionar y orar sobre los acontecimientos de la vida cotidiana, para descubrir en ellos a Dios-Amor que se manifiesta en nuestra historia.
Del texto de la consagración de Pío XII:
"Ante tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia, de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo; fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten en mérito y número"

24 mayo 2010

MARÍA AUXILIADORA






María auxiliadora
Reina de los cristianos.
Te sentimos protectora
Y de tu hijo hermanos.
***
"padre nuestro"

Llévanos dulce señora
En tus brazos amorosos
Para sentirte muy cerca
De tus benditos auxilios.
***
"Ave María"

Llévanos muy cerquita
Bendice a nuestra Familia
Estamos orgullosos...
Que seas nuestra mamita.
***
"Ave María"

En las asechanzas auxílianos
Del enemigo, adviértenos.
Del anticristo, sálvanos.
De las calumnias, protégenos.
***
"Ave María"

Guíanos en nuestra vida
Por el camino de perfección.
Para abrazar a tu hijo
En la cruz de redención.
***
Gloria...
(Se pide petición)

Autora: Mercedes Ramos


13 mayo 2010

"VENGO COMO PEREGRINO DE FÁTIMA"


Papa suplicó a la Virgen en Fátima que la Iglesia no ceda a las 'seducciones del mundo'
Benedicto XVI emprendió este miércoles su primera peregrinación a Fátima, en Portugal, uno de los grandes santuarios del catolicismo, donde fue aclamado por la muchedumbre.

Papa pidió a intelectuales que no tengan miedo a confrontarse con Dios y a dialogar con creyentes
El Papa dice que el sufrimiento de la Iglesia viene de sus pecados, no de fuera
Papa pide a la Virgen de Fátima que lo sostenga para que sea 'firme en la fe'


En la Capilla de las Apariciones, el Papa invocó su ayuda, "para que no falten vocaciones, para que no cedamos al egoísmo, a las seducciones del mundo y a las tentaciones del maligno".

El jefe de la Iglesia llegó procedente de Lisboa en helicóptero al santuario de Fátima, para celebrar el décimo aniversario de la beatificación de los pastorcillos Francisco y Jacinta Marto y conmemorar las apariciones de la Virgen en 1917.

En el emblemático santuario, donde fue vitoreado a su paso en el papamóvil por cientos de miles de peregrinos y creyentes de todas las nacionalidades, oró en el mismo lugar donde, según la tradición, se le apareció la Virgen a tres pastorcitos el 13 de mayo de 1917.

Arrodillado ante la estatua de María, el Papa rezó también por su predecesor, Juan Pablo II, quien visitó tres veces el santuario y donó a la Virgen la bala que le extrajeron tras el atentado sufrido el 13 de mayo de 1981.

"Es motivo de profunda consolación para nosotros saber que has sido coronada no sólo con el oro y la plata de nuestras alegrías y esperanzas, sino también con la 'bala' que simboliza nuestras preocupaciones y sufrimientos", invocó el Papa.

El fallecido Pontífice estaba convencido de que la Virgen de Fátima le había salvado la vida tras el grave atentado sufrido en la Plaza de San Pedro en 1981, precisamente un día 13 de mayo, el mismo día de la primera de las apariciones marianas.


"Vengo como peregrino de Fátima", advirtió Bendicto XVI durante el vuelo papal, en el que asoció indirectamente el tercer secreto de Fátima con los "sufrimientos" que padece actualmente la Iglesia por el escándalo de haber encubierto por décadas los abusos sexuales cometidos por sacerdotes a menores.

La jornada del Papa, que incluyó el rezo de Vísperas con sacerdotes y diáconos a los que invitó a ser "leales" a su vocación, concluyó con un sentido pedido a la Virgen.

"Que tu presencia haga florecer el desierto de nuestras soledades y brille el sol sobre nuestra oscuridad, que regrese la calma tras la tempestad", rogó al término de la ceremomia.

04 mayo 2010

REGINA CAELI (REINA DEL CIELO)





V. Reina del cielo alégrate; aleluya.
R. Porque el Señor a quien has merecido llevar; aleluya.
V. Ha resucitado según su palabra; aleluya.
R. Ruega al Señor por nosotros; aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
R. Porque verdaderamente ha resucitado el Señor; aleluya.

Oh Dios,
que por la resurrección de tu Hijo,
nuestro Señor Jesucristo,
has llenado el mundo de alegría,
concédenos, por intercesión de su Madre,
la Virgen María,
llegar a alcanzar los gozos eternos.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

02 mayo 2010

MADRE DE DIOS Y DE LOS HOMBRES


Dulce Madre María
A ti te ofrezco mi pena
Tú eres refugio y medianera.
Desahogo mi corazón
Porqué confiada de tu gracia
Sé que mi suplica, no te es indiferente.
Ya que del Padre recibiste poder suficiente
Para abarcar con tus gracias todo continente.
Tu hijo, de gran sabiduría te dotó.
Y el Espíritu Santo.
De todo Amor te lleno.
¿Quien mejor, qué Tú Madre,
Para calmar todo llanto…
Del Corazón humano?

***

Rezar tres Avemarías


Mercedes Ramos

03 marzo 2010

ACOMPAÑEMOS A LA MADRE DE DIOS EN EL CALVARIO

MEDITAR Y REZAR EL VIA CRUCIS
Y REZAR POR LAS INTENCIONES DEL SANTO PADRE.

Vía Crucis

POEMA A LA
MADRE SANTÍSIMA Y PURÍSIMA INMACULADA CONCEPCIÓN.


Eres la alegría de la Santísima Trinidad
El Padre, de tu Humildad, y Candor se Enamoro.
El Hijo, hizo el Sagrario en tu Divina Entraña.
El espíritu Santo, te hizo Su Esposa, y te Cubrió con Su Sombra.
Reina Soberana, del Cielo, y tierra.
Acogiste al genero humano en el Calvario
En herencia de Jesucristo, tu Hijo Amado.
Te uniste como Víctima Corredentora
Con la Fe, y la Confianza en El Padre.
No hay sufrimiento que se iguale al que Tú Madre mía padeciste, ni la Humanidad ni los Santos, puede Captar la Magnitud
Del desgarro de Tu Corazón.
Tu hacectación sobrepasó el Sufrimiento, y Martirio a lo largo de tu vida.
Con cuanta discreción y entereza, con fiando en Hacer la Voluntad de Dios.
Poniendo tu Corazón con Amor, por tu Hijo Amado. Culminando en una entrega de tu vida
Uniéndola a Jesucristo.
¿Hay algún dolor, cómo el mío hijos?
Viendo ultrajado, desgarrado, humillado,
Abandonado, desamparado, insultado, abofeteado, escupido, flagelado...
Y siendo la burla, y desprecio, cómo el más villano ladrón.
El Amor de los Amores, loco pero de ¡AMOR! en su Dulce Corazón, Tierno y Bondadoso.
Amado Hijo mío llévame contigo, Dulcísimo Señor mío, Salvador del Mundo, mil Vidas Quisiera Sufrir...
Para, Ayudarte a salvar las almas, y agradecerte Qué te Haya Alumbrado, Con Resplandores Divinos del Espirito Santo.

MADRE SANTÍSIMA Y PURÍSIMA INMACULADA CONCEPCIÓN
RUEGA POR NOSOTROS.

+++
Autora: Mercedes Ramos




MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

" AMIGOS DE LA VIRGEN" SED BIEN VENIDOS.

Soy una devota de Nuestra Señora, Santa María Virgen y Madre. En cualquier advocación, todas son bellas, y sobretodo la misma. Me parece muy bién que haya devociones particulares en los Pueblos, y en el mundo entero. La Virgen es Señora y Madre de todos los Pueblos del Mundo.

VIRGEN DE FATIMA

VIRGEN DE FATIMA
Juan Pablo II ha expresado numerosas veces que la visita de la Virgen y sus mensajes en Fátima son de gran trascendencia para toda la humanidad. El se reconoce como el Papa de los mensajes, el que debe guiar a la Iglesia en tiempo de crisis. El ha puesto, la bala que traspasó su cuerpo en el atentado del 1981, como también su anillo papal, a los pies de la Virgen de Fátima. El ha beatificado a dos de los videntes (la tercera, Sor Lucía, murió en el 2005 y se espera que también sea beatificada). JPII ha peregrinado a Fátima tres veces, ha consagrado el mundo al Inmaculado Corazón de María según ella pidió, ha elevado la fiesta del Corazón Inmaculado de María a Memorial Obligatorio. Es hora de abrir el corazón a nuestra Santísima Madre. El futuro de la humanidad depende de ello.

Archivo del blog

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.
Oh Corazón de amor, yo pongo toda mi confianza en ti, porque todo lo temo de mi flaqueza, pero todo lo espero de vuestras bondades.

UNA ROSA PARA LA MADRE.

UNA ROSA PARA LA MADRE.
LLoras perlas de Amor, Madre silenciosa, Bella entre las flores, Tú la más Hermosa.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.
Padre Eterno: Dignaos presentarnos a vuestro Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor, la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error; que vuelvan hacia Él y cambie tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón y el vuestro.

Si quieres que una planta tenga vida, debes regarla. Si deseas mostrar que quieres a una persona, debes decírselo. Si cortas las raíces de un árbol, el árbol se muere. Eso pasa con la oración. La oración es vida para nuestro espíritu y es el medio para decirle a Dios... Te amo

Hoy las flores tienen un color especial, los pájaros cantan más, el sol brilla con una nueva fuerza, el agua salta cantarina dando gracias por un nuevo amanecer. Mercedes Ramos

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)
EL ARCOIRIS DE LA ALIANZA

Mirada de Dios

Mirada de Dios
Hay un brillo del Sol y otro de la Luna; uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo - Miguel Servet