LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)
LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

MARÍA MADRE DE DIOS

14 diciembre 2007

Poema a nuestra Señora de la Esperanza



Poema a Nuestra Señora de la Esperanza Patrona de Logroño.


Dulce melodía me trasporta
Al paraíso terrenal
Y la oscuridad me torna
A un mundo celestial.


Donde emerge la Aurora
Por el camino boreal.
Trayéndonos la esperanza
En su hermosura virginal.


La rosa más hermosa,
Prosa bella y singular…
Eres Tú Reina, y Señora
Del fragmento original.


Qué en su armonía
El firmamento esta.
Por la llegada divina
Esencia de trinidad.


En tu pureza María
Se lava la humanidad.
Trayendo la prenda
Salvífica de eternidad.


Te queremos venerar
en la iglesia de santiago
queremos cantar.
la salve himno
de nuestra esperanza, maternal
------------
Autora: Mercedes Ramos Martínez.




12 diciembre 2007

VIRGEN DE GUADALUPE



Virgen de Guadalupe tierna señora
Eres como una flor escondida...
Que surge con su corona encendida.
Eres la rosa más hermosa… ¡Mexicana!
Eres fragante y colorida… ¡Castellana!
Con suave esencia, de primores que Enamora.
Con tu pequeño, el más pequeño, Protectora
Abres tu maternal regazo a toda América
¡Cuánto te queremos Amada Virgencica!
Llénanos el cántaro de bendiciones… ¡España!
Te lleva en el corazón, igual
qué, a ésa tierra Mexicana.

Autora: Mercedes Ramos.



LA VIRGEN DE GUADALUPE,

PATRONA DE MÉXICO Y EMPERATRIZ DE LAS AMÉRICAS.

"Confiamos a Santa María de Guadalupe, Patrona de México y de todo el continente, el destino de los pueblos americanos y de su nueva evangelización." Juan Pablo II, enero 1999.

Esta historia la debemos leer, meditar y hacer de ella una reflexión desde el corazón, Maria, nuestra Virgen Madre, sabe a quien se le aparece y porque lo hace y para que lo hace. Ella es nuestra Madre y cuida de todos sus hijos estén donde estén y sean quienes sean.

Si deseamos algún testimonio para aceptar esta realidad, se incluyen algunos, si deseamos alguna señal, pidámosela nosotros mismo a nuestra Madre Virgen ¿Cómo?, con la oración, con el Santo Rosario.

Esta historia es tomada del escrito del hermano nativo de esa época, siglo XVI, Nican Mophua.

Un sábado de 1531 a principios de diciembre, nativo llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a clase de catecismo y a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: "Juanito, Juan Dieguito."

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y manifiéstale que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo. Ten seguro que te agradeceré bien y te lo pagaré. Vas a merecer que yo te recompense el trabajo y fatiga con que procuras hacer lo que te encomiendo".

Él se arrodilló y le dijo: "Señora mía, voy corriendo a cumplir lo que me has mandado. Yo soy tu humilde siervo." Y se fue de prisa a la ciudad y camino al Palacio del Obispo, que era Fray Juan de Zumárraga, religioso franciscano.

Cuando el Obispo oyó lo que le decía el indiecito Juan Diego, no le creyó. Solamente le dijo: "Otro día vendrás y te oiré despacio."

Juan Diego se volvió muy triste porque no había logrado que se realizara su mensaje. Se fue derecho a la cumbre del cerro y encontró allí a la Señora del Cielo que le estaba aguardando. Al verla se arrodilló delante de Ella y le dijo: "Señora, la más pequeña de mis hijas, niña mía, expuse tu mensaje al Obispo, pero no me creyó. Comprendí, por la respuesta que me dio, que pensó, quizás que es una invención mía que tú quieres que te hagan aquí un templo. Por lo cual te ruego que le encargues a alguno de los principales que le lleve tu mensaje para que le crean, porque yo soy un pobre hombrecillo, el último de todos. Perdóname que te cause esta gran pesadumbre, Señora y Dueña Mía."

Ella le respondió: "Oye, hijo mío, el más pequeñito, es preciso que tú mismo solicites y ayudes a que se cumpla mi voluntad. Mucho te ruego, hijo mío, y aún te mando, que otra vez vayas mañana a ver al Obispo. Dile que yo, en persona, la siempre Virgen María, Madre de Dios, te envía, para hacerle saber mi voluntad: que deben hacer aquí el templo que les pido."

Pero al día siguiente el obispo tampoco le creyó a Juan Diego y le dijo que era necesaria alguna señal maravillosa para creer que era cierto que lo enviaba la misma Señora del Cielo. Y lo despidió.

El lunes, Juan Diego no volvió al sitio donde se le aparecía nuestra Señora porque su tío Bernardino se puso muy grave y le rogó que fuera a la capital y le llevara un sacerdote para confesarse. Él dio la vuelta por otro lado del Tepeyac para que no lo detuviera la Señora del Cielo, y así poder llegar más pronto a la capital. Mas Ella le salió al encuentro en el camino por donde iba y le dijo:

"Ten entendido hijo mío, el más pequeño, que no es tan importante lo que te asusta y aflige. No se entristezca tu corazón ni te llenes de angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿Acaso no soy tu ayuda y protección? No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano. Sube ahora a la cumbre del cerro y hallarás distintas flores. Córtalas y tráelas."


Juan Diego subió a la cumbre del cerro y se asombró muchísimo al ver tantas y exquisitas rosas de Castilla, siendo aquel un tiempo de mucho hielo en el que no aparece rosa alguna por allí, y menos en esos pedregales. Llenó su poncho o larga ruana blanca con todas aquellas bellísimas rosas y se presentó a la Señora del Cielo.

Ella le dijo: "Hijo mío, esta es la prueba que llevarás de parte mía al Obispo. Te considero mi embajador, muy digno de confianza. Ahora te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu manta y descubras lo que llevas. Contarás todo lo que viste y admiraste para que logres que el prelado construya el templo que he pedido."

Juan Diego se puso en camino, ya contento y seguro de salir bien. Al llegar a la presencia del Obispo le dijo: "Señor, hice lo que me mandaste hacer: Pedí a la Señora del Cielo una señal. Ella aceptó. Me despachó a la cumbre del cerro, y me mandó cortar allá unas rosas y me dijo que te las trajera. Así lo hago, para que en ellas veas la señal que pides, y cumplas su voluntad. Helas aquí."

Desenvolvió luego su blanca manta, y así que se esparcieron por el suelo todas las diferentes rosas de Castilla, se dibujó en ella y apareció de repente la preciosa imagen de la Virgen María , Madre de Dios, tal cual se venera hoy en el templo de Guadalupe en Tepeyac. Luego que la vieron, el Obispo y todos los que allí estaban, se arrodillaron llenos de admiración. El prelado desató del cuello de Juan Diego la manta en que se dibujó y apareció la Señora del Cielo y la llevó con gran devoción al altar de su capilla. Con lágrimas de tristeza oró y pidió perdón por no haber aceptado antes el mandato de la Virgen.

La ciudad entera se conmovió, y venían a ver y admirar la devota imagen y a hacerle oración; y le pusieron por nombre la Virgen de Guadalupe, según el deseo de Nuestra Señora. Juan Diego pidió permiso para ir a ver a su tío Bernardino, que estaba muy grave. El Obispo le envió un grupo de personas para acompañarlo. Al llegar vieron a su tío estaba muy contento y que nada le dolía. Y vinieron a saber que había quedado instantáneamente curado en el momento en que la Santísima Virgen dijo a Juan Diego: "No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano."



El Obispo trasladó a la Iglesia Mayor la santa imagen de la amada Señora del Cielo. La ciudad entera desfilaba para admirar y venerar la Sagrada Imagen , maravillados todos de que hubiera aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de este mundo pintó su preciosa imagen.

LOS PAPAS
Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe "Patrona de toda la América Latina "; Pío XI, de "todas las Américas"; Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas"; y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo" y " la Madre de las Américas". En esta gran basílica Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990.


En sus cuatro visitas a México, Juan Pablo II ha visitado el Tepeyac y honrado con profundo amor filial a la Virgen de Guadalupe a quien ha encomendado el continente Americano y su nueva evangelización.

JUAN PABLO II

El Papa Juan Pablo II nos enseña que, ante la actual cultura de la muerte, encontramos esperanza en la Virgen de Guadalupe, la gran abogada y defensora de la vida humana. Ella apareció embarazada. Los indios comprendieron que les visitaba la Madre de Dios. Tras la conversión, los indios cesaron de ofrecer sacrificios humanos que hasta entonces eran comunes. Por eso la Iglesia pide hoy día su intercesión para defender la vida contra el genocidio del aborto y otras amenazas contra los inocentes.




En su cuarta visita a México, del 22 al 26 de enero de 1999, Juan Pablo II puso a los pies de la Virgen el documento del sínodo de las Américas que en aquella ocasión entregó a la Iglesia como fundamento para la Nueva Evangelización que solo es posible por la obra del Espíritu Santo.



La Virgen es la que propicia la obra divina con su fiat. Así es corredentora con su Hijo Jesucristo. La cuarta visita del Papa a México coincidió con el 26 aniversario de la legalización del aborto en USA, poniéndose así de relieve la gran batalla mundial por la dignidad de la vida humana.




LOS FIELES

Cada año, 20 millones de fieles se acercan al venerado cuadro para expresar a la Madre del Cielo el testimonio de su cariño y veneración. El día de la fiesta, doce de diciembre, se calcula que casi tres millones de personas acuden al santuario del Tepeyac, cuya forma redonda simboliza la tienda que albergaba el Arca de la Alianza en su marcha por el desierto; las lámparas interiores que cuelgan del techo recuerdan la nube que guiaba al pueblo de Dios día a día y la refulgente pared de oro que sostiene el cuadro, representa la columna de fuego y luz que indicaba el camino durante la noche.

El cuadro ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un desconocido escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de su imagen no se rompió.


En la actualidad la imagen milagrosa está en la nueva basílica construida junto a la antigua que se ha hundido notablemente. Los fieles pueden contemplar el cuadro desde una estera móvil que a sus pies se desliza para movilizar a los fieles y dar cabida a las multitudes que desean venerarla. Como en todo santuario mariano, la basílica de Guadalupe cuenta con una capilla del Santísimo donde los fieles constantemente adoran al Señor.



El 31 de julio de 2002 Juan Pablo II canoniza al indio Juan Diego. Ahora es San Juan Diego. La vida del indio fue de una enorme santidad, después del milagro. Como una joya que brilla y reluce en el alhajero de María, San Juan Diego es presentado al Trono de Dios con el orgullo de la Madre que le devuelve al Padre, a uno de sus predilectos.


Himno


Morenez de morena hermosura,
No nevado candor de jazmín;
Sí amalgama, crisol que madura
Nuestra sed del Amor, mar sin fin.

Ella es reina, nosotros vasallos;
Ella es río, nosotros la sed;
Ella estrella, nosotros los rayos;
Ella nave, nosotros la red.

Sobre ell surco del llanto, sus ojos,
Sobre el hambre de Madre, su amor;
Sus dos manos, un viento de rezos,
En la noche de América, sol.

Cuando el valle se viste de sombras
Y el silencio es la voz del hogar,
Te loamos, Señor, que te nombras
El Amor no agotado de amar.


08 diciembre 2007

PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DEL SEÑOR




Lucas 1, 46-55.

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia --como lo había prometido a nuestros padres-- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.


Ocho de diciembre
Feche señalada
De la Inmaculada.
Los cristianos
Esperanzados
En ella confiamos.
La humanidad
Se regocija
De ver la profecía.
Imitamos su canto
Y alabamos al señor.
Contritos, le pedimos perdón.
Bella eres María, toda Pura
Inmaculada Concepción.
Creada para Madre de Dios
Es tan sublime tu hechura
Qué el mismo creador musitó
¡Oh! no la he podido hacer mejor.
-----
Autora: Mercedes Ramos.

04 diciembre 2007

SANTÍSIMA VIRGEN INMACULADA CONCEPCIÓN



ORACIÓN DEL PAPA A MARÍA INMACULADA

A ti, Virgen Inmaculada, predestinada
por Dios por encima de toda otra criatura
como abogada de gracia y modelo de
santidad para su pueblo, renuevo hoy de
especial manera la confiada entrega de
toda la Iglesia.

Sé tú quien guíe a sus hijos en la peregrinación
de la fe, haciéndolos cada vez más
obedientes y fieles a la Palabra de Dios.

Sé tú quien acompañe a cada cristiano en
el camino de la conversión y de la santidad,
en la lucha contra el pecado y en la búsqueda
de la belleza auténtica, que es siempre
impronta y reflejo de la Belleza divina.

Sé tú también quien alcance paz y salvación
para todas las gentes. Que el eterno
Padre, que te quiso Madre Inmaculada del
Redentor, renueve también en nuestro
tiempo, por mediación tuya, los prodigios
de su amor misericordioso.Amén.

MARÍA INMACULADA, MUJER EUCARÍSTICA

Oración de Juan Pablo II ante la Imagen
de la Inmaculada en la Plaza de España de Roma (8-12-2004)

1 ¡Virgen Inmaculada!
Una vez más estamos aquí para rendirte homenaje
a los pies de esta columna,
desde la cual velas con amor
sobre Roma y sobre el mundo entero
desde cuando, hace ciento cincuenta años,
el beato Pío IX proclamó,
como verdad de la fe católica,
tu preservación de toda mancha de pecado
en previsión de la muerte y resurrección
de tu Hijo Jesucristo.
2 ¡Virgen Inmaculada!
Tu intacta belleza espiritual
es para nosotros fuente viva de confianza y de esperanza.
Tenerte como Madre, Virgen Santa,
nos afianza en el camino de la vida
como prenda de eterna salvación.
Por ello a ti, oh María,
recurrimos confiados.
Ayúdanos a construir un mundo
en el que la vida del hombre se vea siempre amada y defendida;
toda forma de violencia, desterrada;
la paz, por todos tenazmente buscada.

3 ¡Virgen Inmaculada!
En este Año de la Eucaristía,
concédenos celebrar y adorar
con renovada fe y ardiente amor
el santo misterio del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Bajo tu magisterio, oh Mujer eucarística,
enséñanos a conmemorar las maravillosas obras
que Dios no deja de realizar en el corazón de los hombres.
Con materno desvelo, Virgen María,
guía siempre nuestros pasos por los caminos del bien. Amén.

(Original italiano procedente del archivo informático
de la Santa Sede; traducción de ECCLESIA.)
HIMNO LITÚRGICO

"Ninguno del ser humano
como vos se pudo ver;
que a otros los dejan caer
y después les dan la mano.
Mas vos, Virgen, no caíste
como los otros cayeron,
que siempre la mano os dieron
con que preservada fuiste.
Yo, mil veces caído,
os suplico que me déis
la vuestra y me levantéis
por que no quede caído.

Y por vuestra concepción,
que fue de tan gran pureza,
conserva en mi la limpieza
del alma y del corazón,
para que de esta manera
suba con vos a gozar
del que sólo puede dar
vida y gloria verdadera. Amén"

NUESTRA SEÑORA DEL ESPINO PATRONA DE SORIA.



Oración a Nuestra Señora del Espino
Dulcísima Madre mía, a quien venero con todo mi afecto bajo el nombre de Nuestra Señora del Espino: cada vez que me acuerdo de las gracias singulares e innumerables misericordias que habéis dispensado a los que con fe viva, firme esperanza y corazón devoto os han invocado, se llena mi alma de gozo, mis ojos de lágrimas de ternura, y mi lengua os bendice y os alaba. Espero que me oiréis benigna, cuando os llame en mis trabajos, que me consolaréis en mis aflicciones, y que seréis el escudo fuerte que me defienda en el tiempo de la tentación. ¡Oh Virgen Satísima del Espino! Madre mía, Abogada mía, Refugio mío, yo temo que mis oraciones no han de ir bien encaminadas, si vos no las dirigís; que mis súplicas y peticiones no han de ser atendidas, si vos no las presentáis, y que mi alma ha de perderse, si vos no la amparáis. Presentad, pues, mis peticiones, mis necesidades, mi pobre alma ante el trono de vuestro divino Hijo Jesús, para que remedie todas mis necesidades, y me otorgue lo que especialmente pido por vuestra intercesión en esta Oración. Alabada seáis, madre mía: alabado sea vuestro dulcísimo nombre; y tenga yo la dicha de alabaros ahora y por siempre en el cielo. Amén.

LA VIRGEN APARECIDA PATRONA DE BRASIL.


Querida Madre Nuestra Señora Aparecida,

tú que nos amas y nos guías todos los días

Tu que eres la mas bella de las Madres

a quien amo con todo mi corazón,

te pido una vez más que me ayudes a alcanzar una gracia.

Pedir la gracia qué se desee.

Se reza un padre nuestro, y tres avemarías.


Sé que me ayudarás y sé que siempre me acompañarás hasta la hora de mi muerte.

30 noviembre 2007

DAME TUS OJOS MADRE




Dame tus ojos, Madre, para saber mirar; si miro con tus ojos jamás podré pecar.

Dame tus labios, Madre, para poder rezar; si rezo con tus labios Jesús me escuchará.

Dame tu lengua, Madre, para ir a comulgar; es tu lengua patena de gracia y santidad.

Dame tus manos, Madre, que quiero trabajar; entonces mi trabajo valdrá una eternidad.

Dame tu manto, Madre, que cubra mi maldad, cubierta con tu manto al cielo he de llegar.

Dame tu Cielo, Madre, para poder gozar; si tú me das el Cielo, ¿qué más puedo anhelar?

Dame a Jesús, OH Madre, para poder amar; esta será mi dicha por una eternidad.

24 noviembre 2007

EL ESCAPULARIO DE LA MEDALLA MILAGROSA.




SÚPLICA A LA MEDALLA MILAGROSA

Se reza a las 5 de la tarde del 27 de Noviembre, Fiesta de la Medalla Milagrosa, y en las necesidades urgentes, cualquier día, a esa hora.

Oh Virgen Inmaculada, sabemos que siempre y en todas partes estás dispuesta a escuchar las oraciones de tus hijos desterrados en este valle de lágrimas, pero sabemos también, que tienes días y horas en los que te complaces en esparcir más abundantemente los tesoros de tus gracias. Y bien, oh María, henos aquí postrados delante de Ti, justamente en este día y hora bendita, por Ti elegida para la manifestación de tu Medalla. Venimos a Ti, llenos de inmensa gratitud y de ilimitada confianza en esta hora por Ti tan querida, para agradecerte el gran don que nos has hecho dándonos tu imagen, a fin que sea para nosotros testimonio de afecto y prenda de protección. Te prometemos, que según tu deseo, la santa Medalla será el signo de tu presencia junto a nosotros, será nuestro libro en el cual aprenderemos a conocer, según tu consejo, cuánto nos has amado, y lo que debemos hacer para que no sean inútiles tantos sacrificios tuyos y de Tu Divino Hijo. Sí, Tu Corazón traspasado, representado en la Medalla, se apoyará siempre sobre el nuestro y lo hará palpitar al unísono con el tuyo. Lo encenderá de amor a Jesús y lo fortificará para llevar cada día la cruz detrás de Él.

Ésta es tu hora, oh María, la hora de tu bondad inagotable, de tu misericordia triunfante, la hora en la cual hiciste brotar, por medio de tu Medalla, aquel torrente de gracias y de prodigios que inundó la tierra. Haz, oh Madre, que esta hora que te recuerda la dulce conmoción de Tu Corazón, que te movió a venirnos a visitar y a traernos el remedio de tantos males, haz que esta hora sea también nuestra hora, la hora de nuestra sincera conversión, y la hora en que sean escuchados plenamente nuestros votos.

Tú, que has prometido justamente en esta hora afortunada, que grandes serían las gracias para quienes las pidiesen con confianza: vuelve benigna tu mirada a nuestras súplicas.

Nosotros te confesamos no merecer tus gracias, pero, a quién recurriremos oh María, sino a Ti, que eres nuestra Madre, en cuyas manos Dios ha puesto todas sus gracias? Ten entonces piedad de nosotros. Te lo pedimos por tu Inmaculada Concepción, y por el amor que te movió a darnos tu preciosa Medalla. Oh Consoladora de los afligidos, que ya te enterneciste por nuestras miserias, mira los males que nos oprimen.

Haz que tu Medalla derrame sobre nosotros y sobre todos nuestros seres queridos tus benéficos rayos: cure a nuestros enfermos, dé la paz a nuestras familias, nos libre de todo peligro. Lleve tu Medalla alivio al que sufre, consuelo al que llora, luz y fuerza a todos. Especialmente te pedimos por la conversión de los pecadores, particularmente de aquéllos que nos son más queridos. Recuerda que por ellos has sufrido, has rogado y has llorado. Sálvanos, oh Refugio de los pecadores, a fin de que después de haberte todos amado, invocado y servido en la tierra, podamos ir a agradecerte y alabarte eternamente en el Cielo. Amén


Medalla Milagrosa

París, Francia, 1830

La Medalla

En 1830 la Virgen se apareció en París a Santa Catalina Labouré para darnos dos mensajes: El primero, decirnos que fue concebida sin pecado, Inmaculada. El segundo, para regalarnos su tercera arma de Madre, su "medalla milagrosa". Las dos primeras armas eran el Rosario y el Escapulario, a Santo Domingo en España, y a San Simón Stock en Londres, en 1205 y 1251.

Es muy significativa, porque es la primera aparición moderna de la Virgen después de Guadalupe, 300 años después.

Catalina era la novena de 11 hermanos, y desde niña quería ver a su Angel de la Guardia y a la Virgen. A los 24 años se hizo Hija de la Caridad de San Vicente de Paul, y ese mismo año, 1830, cuando dormía, el 18 de Julio, se le apareció el Angel de la Guardia diciéndole que la Virgen la esperaba en la Capilla... allí estaba la Virgen sentada en la silla del coro, y Catalina recostó su cabeza sobre el regazo de María.... Le dijo que los tiempos eran malos, que vendría una revolución, habrá muchos sufrimientos, y el Rey de Francia será destronado, pero que ella derramaría muchas gracias a todo el que se lo pidiera ante aquel altar.

Las profecías se cumplieron en una semana, con una revolución similar a la gran revolución francesa, y el Rey fue destronado, con innumerables muertos...yo estuve ante aquel altar, donde está ahora el cuerpo incorrupto de Santa Catalina, y me senté en la silla donde se sentó la Virgen, y la iglesita de 140 Rue de Bac (calle Bac 140) está abarrotada de gente las 24 horas del día, algunos pidiendo gracias, otros dando gracias por las recibidas.

La segunda aparición fue el 27 de Noviembre, cuando rezaba con toda la comunidad, aunque ella sola tuvo la visión.

La Virgen se aparecido sobre un globo que representa a la Tierra, con muchos rayos que salen de la manos, representando las gracias que nos quiere dar en cuanto se las pidamos. Entonces le dio su "Medalla Milagrosa", que tiene en una lado su imagen, con la inscripción "Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a tí"; del otro lado tiene los dos corazones de Jesús y María, la letra M, entrelazada con la cruz, y doce estrellas representando los 12 apóstoles, la Iglesia.

Le ordenó que le pidiera solo a su confesor que imprimiera muchas medallas. Pero el confesor no quería, y tuvo otras 5 apariciones similares, para que siguiera animando al confesor... al fin, 2 años después, se imprimió la Medalla, y se reportaron tantos milagros, gracias, conversiones y sanaciones, que en 5 años se imprimieron 10 millones de medallas.

En cuanto a la Inmaculada, el ser concebida sin pecado, fue declarado dogma de fe 24 años después, en 1854, por el Papa Pío IX; y en Lourdes la Virgen se apareció 4 años después, en 1858, diciendo "Yo soy la Inmaculada Concepción".

La Medalla organizó un gran alboroto en todo el mundo con tantos reportes de maravillas y gracias recibidas, pero nadie supo que la Virgen la había dado a través de Santa Catalina, hasta después de muerta; solo lo sabía su confesor, ni siquiera las hermanas del convento nunca supieron nada de sus apariciones.

Santa Catalina Labouré vivió 45 años como Hermana de la Caridad de San Vicente de Paul, cuidando enfermos ancianos en trabajos bien humildes, en la comunidad de Reuilly en París.

Use usted la Medalla Milagrosa en su cuello, y dele una a cada familiar y amigo. La Madre Teresa de Calcuta siempre lleva unas cuantas consigo; en una ocasión me regaló 20, muy sencillitas, ¡pero medallas milagrosas!, la tercera arma que nuestra Madre nos regala, con el Rosario y el Escapulario, ¡cosas sencillas de Madre!.

22 noviembre 2007

MARÍA MADRE DE DIOS.





Saludo a la Bienaventurada
Virgen María


Salve, Señora, santa Reina, santa Madre
de Dios, María, que eres virgen hecha iglesia
y elegida por el santísimo Padre del cielo,
a la cual consagró Él con su santísimo
amado Hijo y el Espíritu Santo Paráclito,
en la cual estuvo y está toda la plenitud
de la gracia y todo bien.

21 noviembre 2007

LA PRESENTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA


La memoria de la Presentación de la Santísima Virgen María, tiene una gran importancia, porque en ella se conmemora uno de los “misterios” de la vida de quien fue elegida por Dios como Madre de su Hijo y como Madre de la Iglesia. En esta “Presentación” de María se alude también a la “presentación” de Cristo y de todos nosotros al Padre.

Por otra parte, constituye un gesto concreto de ecumenismo con nuestros hermanos de Oriente. Esto se puede apreciar en el comentario de la Liturgia de las Horas que dice: “En este día, en que se recuerda la dedicación de la iglesia de Santa María la Nueva, construida cerca del templo de Jerusalén en el año 543, celebramos junto con los cristianos de la Iglesia oriental, la “dedicación” que María hizo de sí misma a Dios desde la infancia, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su concepción inmaculada”.


Presentación de nuestra señora.

María de Nazaret.
Al templo te han llevado
El Dios de David, queda prendado.
Ensalzada, ¡flor del cielo!
Suave como la estola del lirio
En marcada y venerada
Como paloma en el nido.
Esencia, perfumada.
Azahar, de boda y vino.
Eres la Novia Engalanada
Para entrar en el banquete
Con ramo de amor divino.

Autora Mercedes Ramos.

11 noviembre 2007

NO TEMAS MARÍA.




REFLEXIÓN DE S.S. BENEDICTO XVI

“Ese “No temas” que el ángel Gabriel dirige a María, es una de las primeras frases del evangelio. En realidad, María tenía motivos para temer, porque llevar ahora el peso del mundo sobre sí, ser madre del Rey universal, ser madre del Hijo de Dios, constituía un gran peso, un peso muy superior a las fuerzas de un ser humano. Pero el ángel le dice: “No temas. Sí, tú llevas a Dios, pero Dios te lleva a ti. No temas.”

“No temas”. María nos dice esta palabra también a nosotros. Nuestro mundo actual es un mundo de miedos: miedo a la miseria y a la pobreza, miedo a las enfermedades y a los sufrimientos, miedo a la soledad y a la muerte. En nuestro mundo tenemos un sistema de seguros muy desarrollado. Está bien que exista, pero sabemos que en el momento del sufrimiento profundo, en el momento de la última soledad, de la muerte, ningún seguro podrá protegernos. El único seguro válido en esos momentos es el que nos viene del Señor, que nos dice también a nosotros: “No temas, yo estoy siempre contigo”. Podemos caer, pero al final caemos en las manos de Dios. Y las manos de Dios son buenas manos.”

(Seewald Peter. “Joseph Ratzinger. Dios y el mundo”. Las opiniones de Benedicto XVI sobre los grandes temas de hoy. Editorial Sudamericana. Año 2005

PETICION

“Encomendemos hoy a la Virgen María, de modo especial, a nuestros hermanos oprimidos por el azote del hambre y a los que acuden en su ayuda.”

(S.S. Benedicto XVI. Regina Caeli. Domingo 21 de mayo de 2006)

03 noviembre 2007

ORACIÓN, POR JUAN PABLO II, A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.


¡Tú eres la llena de gracia!
Te alabamos,

Hija predilecta del Padre.
Te bendecimos,

Madre del Verbo divino.
Te veneramos,

Sagrario del Espíritu Santo.
Te invocamos;

Madre y Modelo

de toda la Iglesia.
Te contemplamos,

imagen realizada

de las esperanzas

de toda la humanidad.



(Juan Pablo II)

12 octubre 2007

VIRGEN DEL PILAR.



¡Virgen del Pilar!
Patrona de la Hispanidad
Todos te veneramos
Por traernos el pilar.
Fuerza de nuestra Fe ejemplar.
Qué orgullosos estamos
Por haber entrado a Evangelizar
En nuestra España querida
Con la devoción Mariana.
Todos queremos cantar...
La Virgen del Pilar es Aragonesa
Española, y Ciudadana Universal.
Autora: Mercedes Ramos.

06 octubre 2007

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO




LOS CREADORES DEL ROSARIO

Los autores de la oración del rosario son cuatro, y todos eximios: Jesús, el arcángel San Gabriel, la prima de María, Isabel y la Iglesia. Entre todos han compuesto una oración contemplativa que nos traza las virtudes evangélicas de Jesús, de José y de María: el Redentor y la Corredentora, a la vez que invoca y glorifica a la Santa Trinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

El rosario es pues, una oración evangélica porque saca del evangelio el anuncio de los misterios y las fórmulas principales. El Santo Rosario es una síntesis del Evangelio. Cada una de las oraciones que lo componen están fundamentadas en las Sagradas Escrituras, y cada uno de los misterios que comprende nos cuenta una situación sobresaliente de la vida de Jesús y María según el Evangelio; cada cuenta presenta un Misterio, con base totalmente bíblica. Cada una de las oraciones que lo componen están fundamentadas en las Sagradas Escrituras, y cada uno de los misterios que comprende nos cuenta una situación de la vida de Jesús y María según el Evangelio; cada cuenta grande representa un Misterio, con base totalmente bíblica. Y la triple división de los misterios, no sólo se adapta al orden cronológico de los hechos, sino que refleja el primitivo anuncio de la fe y propone el misterio de Cristo como fue visto por San Pablo en la carta a los Filipenses (2, 6-11): humillación, muerte y exaltación. Con el rosario contemplamos los misterios de la Vida, Pasión y Muerte de Cristo, para sacar normas de vida y poder conseguir lo que prometen.

26 septiembre 2007

ORACIONES RECOMENDADAS.


ACTO DE CONSAGRACIÓN AL
INMACULADO CORAZÓN DE MARIA.

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, Reina de Cielo y tierra, y Madre tierna de todos los hombres, de acuerdo con tu fervoroso deseo revelado en Fátima, yo consagro a ti mi patria, mis semejantes y a mi mismo.
Reina en nuestros corazones, Madre queridísima, para que seamos verdaderamente seguidores de Cristo sus enseñanzas, en lo próspero y en lo adverso, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte.
Quiero expiar por todos mis pecados y por los de todos los hombres. Deseo la bendición de Dios sobre mi patria y el mundo entero, paz entre las naciones, con amor y justicia por todos los hombres. Amén.


ORACIÓN DE SAN BERNARDO


Acordaos, ¡o piadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado de Vos. Yo, pecador, animado con tal confianza, acudo a Vos, ¡o Madre, Virgen de las Vírgenes!; a Vos vengo, delante de Vos me presento gimiendo, No queráis, ¡o Madre del Verbo!, despreciar mis súplicas; antes bien, inclinad a ellas vuestros oídos y dignaos atenderlas favorablemente. Amén.

ORACIÓN A CRISTO CRUCIFICADO

Amado y buen Jesús, postrado en tu santísima presencia, te ruego con el mayor fervor, imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y un propósito de enmienda firmísimo, mientras que con todo el amor y con gran pesar en mi alma, voy considerando tus cinco llagas; teniendo presente aquello que dijo de ti, o buen Jesús, el profeta David:”Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos".


BAJO TU AMPARO.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa María Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, ante bien líbranos de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

CONSAGRACIÓN AL ESPIRITU SANTO.

Espíritu Santo, divino Espíritu de luz y amor, te consagro mi entendimiento, mi corazón, mi voluntad y todo mi ser, en el tiempo y en la eternidad. Espíritu Santo, divino

Espíritu de luz y amor, te consagro mi entendimiento, mi corazón, mi voluntad y todo mi ser, en el tiempo y en la eternidad.

Dios Espíritu Santo, infinito amor del Padre y del Hijo, por las manos purísimas de María, tu esposa inmaculada, me pongo hoy y todos los días de mi vida sobre tu altar escogido, el Sagrado Corazón de Jesús, como un sacrificio en tu honor, fuego consumidor, con firme resolución ahora más que nunca de oír tu voz y cumplir en todas las cosas tu santísima y adorable voluntad.


LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS.


Oración: "Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora tu Espíritu sobre la tierra. Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos, para que sean preservados de la corrupción, de las calamidades y de la guerra. Que La Señora de Todos los Pueblos, que un día era María, sea nuestra Abogada. Amen."

BUENA MUERTE.

Oh José Bendito, tú que expiraste en el abrazo amoroso de Jesús y María.
Cuando el sello de la muerte se cierne sobre mi vida, ven en mi auxilio junto con el Señor Jesús y Santa María.
Obtenme este solaz para que en esa hora pueda morir en sus santos brazos a mí alrededor.
Jesús, María y José, les encomiendo mi ser, viviente y agonizante, en sus santos brazos. Amén.


SANTISIMA TRINIDAD.

. Ofrezcamos a la Santísima Trinidad los méritos de Jesucristo en acción de gracias por la preciosa sangre que Jesús derramó, por la preciosísima muerte que padeció por nosotros en la Cruz, por la inefable caridad con que bajó del cielo a la tierra a tomar carne humana y padecer y morir por nosotros en la Cruz; y por los méritos del mismo pidamos a su Divina Majestad que después de nuestra muerte conduzca nuestras almas, a la gloria celestial. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

22 septiembre 2007

NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD.




¡Ay dolor, dolor, dolor,
por mi hijo y mi Señor!

Yo soy aquella María
del linaje de David:
¡Oíd, hermano, oíd
la gran desventura mía!

A mí me dijo Gabriel
que el Señor era conmigo,
y me dejó sin abrigo
más amarga que la hiel.
Díjome que era bendita
entre todas las nacidas,
y soy de las doloridas
la más triste y afligida.

Decid, hombres que corréis
por la vía mundanal,
decidme si visto habéis
igual dolor que mi mal.

Y vosotras que tenéis
padres, hijos y maridos,
ayudadme con mis gemidos,
si es que mejor no podéis.

Llore conmigo la gente,
alegres y atribulados,
por lavar los pecados
mataron a un Inocente.
¡Mataron a mi Señor,
mi redentor verdadero!
¡Cuitada!, ¿cómo no muero
con tan extremo dolor?

Señora, santa María,
déjame llorar contigo,
pues muere Dios y mi amigo,
y muerta esta mi alegría.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

" AMIGOS DE LA VIRGEN" SED BIEN VENIDOS.

Soy una devota de Nuestra Señora, Santa María Virgen y Madre. En cualquier advocación, todas son bellas, y sobretodo la misma. Me parece muy bién que haya devociones particulares en los Pueblos, y en el mundo entero. La Virgen es Señora y Madre de todos los Pueblos del Mundo.

VIRGEN DE FATIMA

VIRGEN DE FATIMA
Juan Pablo II ha expresado numerosas veces que la visita de la Virgen y sus mensajes en Fátima son de gran trascendencia para toda la humanidad. El se reconoce como el Papa de los mensajes, el que debe guiar a la Iglesia en tiempo de crisis. El ha puesto, la bala que traspasó su cuerpo en el atentado del 1981, como también su anillo papal, a los pies de la Virgen de Fátima. El ha beatificado a dos de los videntes (la tercera, Sor Lucía, murió en el 2005 y se espera que también sea beatificada). JPII ha peregrinado a Fátima tres veces, ha consagrado el mundo al Inmaculado Corazón de María según ella pidió, ha elevado la fiesta del Corazón Inmaculado de María a Memorial Obligatorio. Es hora de abrir el corazón a nuestra Santísima Madre. El futuro de la humanidad depende de ello.

Archivo del blog

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.
Oh Corazón de amor, yo pongo toda mi confianza en ti, porque todo lo temo de mi flaqueza, pero todo lo espero de vuestras bondades.

UNA ROSA PARA LA MADRE.

UNA ROSA PARA LA MADRE.
LLoras perlas de Amor, Madre silenciosa, Bella entre las flores, Tú la más Hermosa.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.
Padre Eterno: Dignaos presentarnos a vuestro Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor, la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error; que vuelvan hacia Él y cambie tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón y el vuestro.

Si quieres que una planta tenga vida, debes regarla. Si deseas mostrar que quieres a una persona, debes decírselo. Si cortas las raíces de un árbol, el árbol se muere. Eso pasa con la oración. La oración es vida para nuestro espíritu y es el medio para decirle a Dios... Te amo

Hoy las flores tienen un color especial, los pájaros cantan más, el sol brilla con una nueva fuerza, el agua salta cantarina dando gracias por un nuevo amanecer. Mercedes Ramos

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)
EL ARCOIRIS DE LA ALIANZA

Mirada de Dios

Mirada de Dios
Hay un brillo del Sol y otro de la Luna; uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo - Miguel Servet