LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

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MARÍA MADRE DE DIOS

RECONCILIACIÓN CON LA CREACIÓN

03 abril 2015

NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA



Novena a la 
Divina Misericordia
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La novena a la Divina Misericordia comienza el Viernes Santo.
La novena consiste en rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, la que presentamos es la novena particular que Jesús le dio a Sor Faustina que también se puede rezar.

CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DE LA MISERICORDIA
El Señor Jesús desea que ese día la imagen de la Misericordia sea bendecida solemnemente y venerada en público, es decir, litúrgicamente; que los sacerdotes hablen a las almas de esta inmensa e insondable misericordia de Dios.
Los fieles, para recibir estos grandes dones con los cuales el Señor Jesús desea colmar a cada hombre y a toda la humanidad, tienen que estar en el estado de la gracia santificante (después de confesarse), cumplir las condiciones de la devoción a la Divina Misericordia, es decir, confiar en Dios y amar activamente al prójimo, y beber de la Fuente de Vida, es decir, recibir la santa Comunión.

De acuerdo con el deseo del Señor Jesús, la fiesta ha de celebrarse el primer domingo después de Pascua, lo que indica una estrecha relación que hay entre el misterio de redención y esta fiesta. La liturgia de ese día alaba con la máxima plenitud a Dios en el misterio de su misericordia.
DESEOdijo el Señor a Sor Faustina- que durante esos nueve días lleves a las almas a la fuente de mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de mi misericordia. Y a todas estas almas yo las introduciré en la casa de mi Padre (…) Cada día pedirás a mi Padre las gracias para estas almas por mi amarga pasión.





PRIMER DÍA
Hoy, tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de mi misericordia. De esta forma, me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la pérdida de las almas.
Jesús misericordiosísimo, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad infinita. Acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca los dejes escapar de él. Te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.
Padre Eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres pecadores que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús y por su dolorosa pasión muéstranos tu misericordia para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
SEGUNDO DÍA
Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y los religiosos, y sumérgelas en mi misericordia insondable. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar mi amarga pasión. A través de ellas, como a través de canales, mi misericordia fluye hacia la humanidad.
Jesús misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de misericordia que está en el cielo.
Padre eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu viña, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de tu bendición. Por el amor del Corazón de tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvación y a una sola voz canten alabanzas a tu misericordia sin límite por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
TERCER DÍA
Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del vía crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.
Jesús misericordiosísimo, que desde el tesoro de tu misericordia les concedas a todos tus gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca nos dejes escapar de él. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu Corazón arde por el Padre celestial.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu Hijo y por su dolorosa pasión, concédeles tu bendición y rodéalas con tu protección constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
CUARTO DÍA
Hoy, tráeme a aquellos que no creen en Dios y aquellos que todavía no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga pasión y su futuro celo consoló mi Corazón. Sumérgelos en el mar de mi misericordia.
Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de tu piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todavía no te conocen, pero que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
QUINTO DÍA
Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión.
Jesús misericordiosísimo que eres la bondad misma, tú no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas de nuestros hermanos separados y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu compasivísimo Corazón sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
SEXTO DÍA
Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas en mi misericordia. Estas son las almas más semejantes a mi Corazón. Ellas me fortalecieron durante mi amarga agonía. Las veía como ángeles terrestres que velarían al pie de mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir mi gracia; concedo mi confianza a las almas humildes.
Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho: Aprended de mí que soy manso y humilde de Corazón. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis y son las preferidas del Padre celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en tu compasivísimo Corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los niños pequeños que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son las más semejantes a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor que tienes por estas almas y el gozo que te proporcionan.
Bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
SÉPTIMO DÍA
Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.
Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas a ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Esta almas no serán juzgadas severamente, sino que tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte.
Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a ti, oh Altísimo, un canto de misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo que: a las almas que veneren esta infinita misericordia mía, yo mismo las defenderé como mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
OCTAVO DÍA
Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por mí. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a mi justicia. Está en tu poder llevarles el alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas en su nombre. Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con mi justicia.
Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí que yo llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adecuada a tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada, muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino a través de las heridas de Jesús, tu amadísimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
NOVENO DÍA
Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de mí este cáliz, si es tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia.
Jesús misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh Jesús compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de tu amor y concédeles el amor santo, porque tú lo puedes todo.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, te suplico por la amarga pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu misericordia. Amén. (1209-1229)CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

27 marzo 2015

LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN MARÍA DOLOROSA


Rezar despacio, meditando estos dolores:

1º Dolor
La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.
Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.
Dios te salve, María,…

2º Dolor
La huida a Egipto con Jesús y José.
Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.
Dios te salve, María,…

3º Dolor
La pérdida de Jesús.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.
Dios te salve, María,…

4º Dolor
El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.
Dios te salve, María,…

5º Dolor
La crucifixión y la agonía de Jesús.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.
Dios te salve, María,…

6º Dolor
La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amo.
Dios te salve, María,…

7º Dolor
El entierro de Jesús y la soledad de María.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…
Dios te salve, María,…
Gloria al Padre.

1. La Santísima Virgen María manifestó a Sta. Brígida que concedía siete gracias a quienes diariamente le honrasen considerando sus lágrimas y dolores y rezando siete Avemarías:
Pondré paz en sus familias.
Serán iluminados en los Divinos Misterios.
Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida.
Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte; verán el rostro de su Madre.
He conseguido de mi Divino Hijo que las almas que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos su consolación y alegría.

25 marzo 2015

ANUNCIACIÓN DEL ÁNGEL A MARÍA



Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,26-38):

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.

Palabra del Señor


08 febrero 2015





Extraído de las revelaciones dadas a 
Agustín del Divino Corazón en Colombia
Libro: María, Madre del Buen Consejo

La Santísima Virgen María dice:
Me quedaba en oración, en silencio y en contemplación tres horas después de recibir el Cuerpo de mi Hijo Jesús, de mi Señor, de mi Dios y de mi Todo; y hoy día, las almas no se soportan ni un minuto más después de la Eucaristía. Salen corriendo hablantinosos y no siguen en actitud de recogimiento.

Un alma de su árbol genealógico saldrá del purgatorio por cada oración o por cada vez que las promulgue y las dé a conocer.

5- ORACIONES PARA DESPUES DE COMULGAR

I Oración:
Amado Jesús mío, habéis descendido a mi corazón para purificarlo. Habéis descendido a mi corazón para liberarlo de toda atadura. Habéis descendido a mi corazón para hacer de él un copón de oro, copón de oro que os contiene. Habéis descendido a mi corazón para inundarlo de vuestra Paz, para adornarlo con vuestra presencia. Habéis descendido a mi corazón para hacer de él vuestra humilde morada, morada siempre abierta, predispuesta y deseosa en recibiros.

Amado Jesús mío, sé que descendiendo a mi corazón bajo las especies del Pan y del Vino vuestro Sacratísimo Corazón se une al mío, vuestros latidos se confundirán sin cesar con los míos. Os amo con infinito amor y con esmerada ternura. Os glorifico y os doy todo el respeto, la adoración que como Dios os merecéis.
Amén.

II Oración:
Jesús amado, haced de mi corazón vuestra humilde cuna de paja, cuna en la que halléis descanso, cuna en la que os caliente con mis humildes pajas de mi pureza, con mis humildes pajas de mi conversión.
Jesús amado descansad en mí. Sentíos bien amado y bienvenido. Añoraba este precioso momento de recibiros; recibiros porque sois mi Amo, mi Señor y mi Rey. Haced de mi corazón vuestro trono; trono en el que reinéis en mi vida; vida que con vuestra presencia es transformada, moldeada.

Jesús amado, mi corazón es embellecido porque habéis descendido y lo habéis adornado con vuestra presencia; presencia que aquieta mi espíritu. Presencia que doma mis ímpetus, domina mis sentidos. Sentidos abiertos para amaros, para adoraros y para recrearme con Vos.

Jesús amado escuchad mis susurros de amor. Escuchad mis te amo. Sentid el palpitar de mi corazón como himnos de adoración, de alabanza y de gloria porque sois mi Señor. Sois el Dios vivo que habéis llegado a mi pobre corazón para habitarlo. Os amo, os adoro, os glorifico y me enternezco ante la calidez de vuestra sutil presencia.
Amén.


III Oración:
Jesús: Cómo no deciros que os amo si habéis llegado a mi corazón a purificarlo. Cómo no deciros que os amo si hacéis de mi corazón un tabernáculo vivo para vuestro Amor. Gracias os doy porque rebosáis mi corazón con vuestro Amor Divino. Amor que me impulsa a adoraros con gran reverencia y respeto porque lo merecéis todo. Cómo no deciros que os amo si me alimentáis con vuestro Cuerpo y vuestra Sangre  calando en la profundidad de mi ser; ser que es transverberado por vuestros rayos de luz. Luz que hace que ilumine la profundidad de mi corazón y os descubra, os sienta. Gracias infinitas os doy porque mi corazón en estos momentos en que habéis descendido a él en el Pan consagrado es transformado en un Sagrario;  Concededme el don de amaros, aún, más; de adoraros como os adoran los Santos Ángeles en el Cielo, de rendiros la misma gloria como cuando María os glorificaba y os adoraba cuando os llevaba en su vientre virginal.

Sé, mi tierno Jesús, que estáis dentro de mí. Sé, que por misericordia vuestra, me alimentasteis hoy del Majar del Cielo. Manjar que me une más a Vos para sentiros. Manjar que me conlleva a permanecer en Vos y Vos en mí.
Amén.


IV Oración:
Amantísimo Jesús mío: privilegiado soy por el concederme la gracia de unir mi corazón con el Vuestro, bajo las especies Sagradas del Pan y del Vino.

Amantísimo Jesús mío: deseaba unir mi corazón al Vuestro, corazón que palpita de amor cada vez que llegáis a él para embellecerlo; corazón que palpita de amor cada vez que llegáis a él para invadirlo de vuestro celestial perfume, nardo purísimo que hace que suspire de amor por Vos; corazón que es embellecido  porque es vuestra Divinidad que se funde con lo humano.

Amantísimo Jesús mío: os adoro a imitación de María. Beso vuestras Santas Llagas, me sumerjo en vuestro Sacratísimo Costado para descansar en Vos.

Amantísimo Jesús mío: tomad mis palabras como bellos himnos; himnos tocados con maestría, himnos cantados melodiosamente porque sois el ruiseñor del Cielo que habéis llegado a mi corazón para alegrarlo con vuestra presencia. Si en mi pobre corazón hay algo que no os agrade purificadlo con una gota de  vuestra Preciosísima Sangre. No soy digno en recibiros, pero hacedme digno amantísimo Jesús mío.
Amén.


V Oración:
Jesús mío, mi delirio de amor, gracias os doy por haber llegado a mi corazón a tomar posesión de él como vuestra morada. Necesitaba sentiros en la profundidad de mi corazón; corazón que deseaba ardientemente dejarme poseer; corazón que anhelaba ser abrasado por la llama de vuestro Amor Divino.
Encended en mí deseos de adoraros con la misma reverencia con que os adoraban las almas que ya se encuentran y gozan de vuestra presencia en el Cielo, con el mismo ímpetu, con la misma fuerza y con el mismo amor como os adoraba María, Madre de la adoración y de la reparación. Consumidme, amante mío, en un éxtasis de amor.

Os entrego mis tres potencias: cuerpo, alma y espíritu para que las unáis a vuestra soberana presencia y hagáis de mí un reflejo de vuestra luz aquí en la tierra. Sois la razón por la cual vivo. Sois el desvelo de mis ojos y la fijación de mis pensamientos. Habéis llegado a mi corazón bajo la humilde apariencia de la Hostia Consagrada. Hostia Consagrada que da pureza a mi corazón, brillo a mi alma y agilidad a mi espíritu; espíritu que ha de volar hacia el Cielo para unirse por eternidad de eternidades con todos los demás seres angelicales que desde allá os alaban, os adoran, os glorifican porque sois el Dueño y Señor del Cielo y de la tierra.

Mi corazón os pertenece, mi Jesús amado. Os arropo con mi mirada, os arrullo con mis latidos y os balbuceo con infinidad de te amo, porque sois mi deleite, sois mi Creador, sois el amor por el cual vivo. Amén.


Promesas a las Oraciones paradespués de la Comunión:
Jesús dice:
Julio 6/2009

1. A toda alma que se proponga orar diariamente estas oraciones, después de comulgar: despertaré en ella hambre y sed de mi Cuerpo y de mi Sangre, Pan del Cielo que os dará vida eterna.

2. La sumergiré en uno de los Aposentos de mi Sagrado Corazón y le haré sentir cada latido como una pulsación de amor que la impulse a amarme, a adorarme y a glorificarme, llevando una vida de santidad.

3. No morirá sin la recepción de los Sacramentos de la curación del alma.

4. El alma que, después de haber recibido el Pan del Cielo, medite en estas oraciones: crecerá en alto grado de virtud de tal modo que hará de su corazón una morada digna para albergar mi pureza infinita.

5. Le concederé la gracia de sentir horror y repugnancia por el pecado.

6. Exaltaré al alma a imitar las virtudes de María Santísima.

7. Todo aquel que acoja estas oraciones y las propague, será abrasado por la llama de mi Amor Divino, será sustraído de las cosas del mundo y añorará ardientemente una de las moradas del Cielo. Morada que le será concedida, si en vida imitó mis Santas Virtudes.


Promesas para los que oren y divulguen las cinco oraciones después de comulgar
María Santísima dice:
Junio 20/2009

Un alma que medite después de la comunión y haga suyas estas oraciones, después de recibir el Cuerpo de mi Hijo Jesús y de mi Dios: recibirá perfección, santidad y se ganará un puesto destacado en el Cielo. Recibirá un matiz de Dios en vida que la haga distinta, que la haga diferente. Son oraciones que debéis darlas a conocer. Los tibios se enfervorizarán, los fervorosos querrán orar y vivir en mayor santidad, los fríos se zambullirán en el fuego de la llama de mi Amor Santo y empezarán a crecer en gracia y en virtud.


Las almas que propaguen las cinco oraciones después de comulgar:


1. Serán asistidas, protegidas, amparadas bajo los pliegues de mi Sagrado Manto. Les resguardaré en uno de los Aposentos de mi Inmaculado Corazón.

2. Crecerá en virtud, en santidad; embelleceré su corazón con las mismas virtudes que me adornaron como cuando estuve acá en la tierra.

3. Jesús le hará sentir toques de Amor Divino en su corazón cuando Él descienda bajo las especies del Pan y del Vino.

4. No morirá jamás sin los Sacramentos, especialmente el de la Eucaristía, la confesión y la unción de los enfermos.

5. Un alma de su árbol genealógico saldrá del purgatorio por cada oración o por cada vez que las promulgue y las dé a conocer.

Es un gran tesoro que he puesto en vuestras manos. Oradlas, hijos míos, después de comulgar. Me quedaba en oración, en silencio y en contemplación tres horas después de recibir el Cuerpo de mi Hijo Jesús, de mi  eñor, de mi Dios y de mi Todo; y hoy día, las almas no se soportan ni un minuto más después de la  Eucaristía. Salen corriendo hablantinosos y no siguen en actitud de recogimiento.

Hijos amados: la Sagrada Comunión es un gran regalo caído del Cielo que debéis de recibir con vuestro corazón puro, es decir, en estado de gracia porque son dos Ángeles a vuestro lado: uno al lado izquierdo, otro en el lado derecho con antorchas de luz encendidas porque vuestro corazón se ha convertido en un Sagrario del Amor Divino.

Aprovechad estas gracias.

Hijos míos: el alma víctima que ore estas oraciones después de comulgar recibirá gracias especiales, dones sobrenaturales. Será avisada, días antes, de su muerte; se le concederá la fuerza para esperar ese gran momento en paz. A muchas almas víctimas que oren diariamente estas oraciones, se les revelará la fecha de su muerte. Vosotros no desperdiciéis estas gracias. Aprovechadlas. A tiempos difíciles, gracias extraordinarias.


31 enero 2015

ROSARIO DE ALABANZAS A LA SANTISIMA VIRGEN EN DESAGRAVIO DE LAS BLASFEMIAS




Existe una sociedad en la que cada miembro se compromete a decir, cada día, cincuenta blasfemias contra la Santísima Virgen, en contraposición de la cual se ha publicado el siguiente:

ROSARIO DE ALABANZAS A LA SANTISIMA VIRGEN
EN DESAGRAVIO DE LAS BLASFEMIAS

¡Oh María, Madre mía Inmaculada¡ Deseando desagraviarte de las ofensas que recibe tu purísimo Corazón, especialmente de las blasfemias que se dirigen contra Ti, te ofrezco estas alabanzas con el fin de consolarte por tantos hijos ingratos que no te aman, y consolar el Corazón de tu Divino Hijo a quien tanto ofenden las injurias dirigidas contra Ti.
Dígnate, dulcísima Madre mía, recibir éste mi pobre obsequio: haz que te ame cada vez más, y mira con ojos de misericordia a esos desgraciados para que no tarden en arrojarse en tus maternales brazos. Amén.

Dígnate que te alabe, Virgen Sagrada.
Dame virtud contra tus enemigos.
(*)
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea tu Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción a los cielos.
Bendito sea el Nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea su Corazón Inmaculado.
Bendita sea su Pureza Virginal.
Bendita sea su Divina Maternidad.
Bendita sea su Mediación Universal.
Benditos sean sus Dolores y Lágrimas.
Benditas sean las gracias con que el Señor la coronó como Reina de cielos y tierra.
Gloria a María Hija del Padre, gloria a María Madre del Hijo, gloria a María Esposa del Espíritu Santo.

(Desde el (*) se repite cinco veces, y al final se añade):
Madre mía, te amo por los que no te aman, te alabo por los que te blasfeman, me entrego a Ti por los que no quieren reconocerte por Madre.

(Con licencia Eclesiástica)









ORACIONES A MARÍA AUXILIADORA REINA DE LOS CRISTIANOS



Ejercicios piadosos en honor de María Auxiliadora
Novena de la Confianza (resumida)
Madre mía de mi vida, auxilio de los cristianos,
la pena que me atormenta, pongo en tus benditas manos. (Ave María)
Tú que sabes mis secretos, pues todos te los confío,
da la paz a los turbados y alivio al corazón mío. (Ave María)
Y aunque tu amor no merezco, nadie recurre a Ti en vano,
pues eres Madre de Dios, y Auxilio de los Cristianos. (Ave María)

A continuación, se reza el “Acordaos”, la oración de San Bernardo:

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esa confianza a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Oración de San Juan Bosco a María Auxiliadora
Oh María, Virgen poderosa: Tú, la grande e ilustre defensora de la Iglesia; Tú, Auxiliadora admirable de los cristianos; Tú, terrible como ejército en orden de batalla; Tú, que sola destruyes los errores del mundo; defiéndenos en nuestras angustias, en nuestras luchas y en nuestras necesidades; y en la hora de nuestra muerte recíbenos en los gozos eternos. Amén.

Súplicas para tiempos difíciles
En todas mis dificultades: ayúdame.
De los enemigos del alma: sálvame.
En mis desaciertos: ilumíname.
En mis dudas y penas: confórtame.
En mis soledades: acompáñame.
En mis enfermedades: fortaléceme.
Cuando me desprecien: anímame.
En las tentaciones: defiéndeme.
En las horas difíciles: consuélame.
Con tu corazón maternal: ámame.
Con tu inmenso poder: protégeme.
Y al expirar en tus brazos: recíbeme. Amén.

Oración pidiendo la protección para el hogar
Santísima Virgen María, que has sido constituida como Auxiliadora de los Cristianos, te elijo como Señora y Dueña de esta casa, y te pido que te dignes mostrar en ella tu poderoso auxilio, preservándola de la peste, del fuego, del agua, del rayo, de los ciclones, de los terremotos, de los ladrones, de los impíos, de la guerra y de cuantas calamidades tú conoces. Bendice, protege, defiende y guarda como cosa tuya a las personas que habitan y que vivirán en ella, presérvalas de todas las desgracias y accidentes y concédeles sobre todo la importantísima gracia de evitar el pecado. ¡Oh, María Auxiliadora de los Cristianos, ruega por cuantos viven en este hogar, que se te ha consagrado para siempre!

“María Auxiliadora, ruega por nosotros”
Quienes dicen muchas veces esta jaculatoria consiguen grandes favores del Cielo (San Juan Bosco)
¡Propaguen la devoción a Jesús Sacramentado y a María Auxiliadora y verán lo que son los milagros! (San Juan Bosco)

08 diciembre 2014

MAGNIFICAT

Magnificat

 
   Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
   Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
Su nombre es santo,
y Su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
   Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
   Auxilia a su pueblo
acordándose de la misericordia
―como lo había prometido a nuestros padres―
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
(Lucas I, 46-55)


15 septiembre 2014

MISA SOLEMNE EN EL SANTUARIO DE VALVANERA



Santa Misa Solemne  En El Santuario De Valvanera Oficiada Por El Señor Obispo De La Diócesis

Bajo La Mirada Y Protección De Nuestra Señora De Valvanera Patrona De La Rioja.

La Devoción a la Virgen de Valvanera se remonta al siglo IX, y su Monasterio se halla ubicado en los montes Distercios, como si le hubieran fabricado su cuna los picos que lo vigilan por los cuatro puntos cardinales que hacen de centinelas alertados, Pico de San Lorenzo, los Pancrudos, el Pico de La Rioja y el Urbión, todos ellos de acuerdo para acunar a la Patrona de La Rioja, la Virgen de Valvanera.
El inicio de su historia nace precisamente en la vida de Nuño, de un héroe, que es el protagonista de la leyenda, claro está, después de la Virgen. Ese penitente que nacido en el seno de una buena familia era persona de malas intenciones, perverso, sedicioso, dedicado al robo, al pillaje y al crimen, acostumbrado a vivir de los bienes ajenos, en lugar de hacerlo, generándolos con su dedicación y su trabajo. Pero la gracia divina le hizo que la roca de su corazón se arrepintiera de toda la crueldad de su pasado, y allá en aquella cueva junto al pueblo de Anguiano, a orillas del río Najerilla , se le apareció el Ángel, invitándole a que fuera a Valvanera, a un valle profundo donde debía de encontrar una imagen de la Virgen, con rostro gozoso y en un roble, el más alto de todos, de cuyas raíces brotaría agua abundante y en sus oquedades estaría una enjambre de abejas. Para nosotros pintado aquel lugar tan preciso y tan claro, nos es fácil entender que nuestra Patrona, sea fuerte y noble como el roble, pura y cristalina como el agua y dulce como la miel.
El camino para llegar al lugar indicado con aquella abundante vegetación y por los senderos de entonces, sería largo y penoso. Y en aquel estado emocional que tan bruscamente había cambiado en la vida de Nuño, es de suponer que sentiría un miedo horrendo, con el añadido de que abundaban toda clase de fieras que devoraban a ganados y a personas, convirtiéndose estos montes Distercios en el temor de los habitantes de aquella zona. Nada exageradas parece que puedan ser estas expresiones, pues así los calificaba el poeta Gonzalo de Berceo: «Ariscos Montes de mi mal testigos». Otros lo califican como bosque sagrado. Seguramente que superado ese primer momento antes de iniciar la peregrinación, se llenaría de gozo, y la emoción que sentiría, nos la podemos imaginar cuando llegó a aquel santo lugar, donde días antes el Ángel se lo había anunciado. Podremos tener la certeza de que no se equivocaría en el camino y sería guiado en todo momento por la inspiración divina. Nuño, ya lleno de fe, se retiró a una cueva, denominada con su nombre, dedicándose a la vida contemplativa donde murió en soledad. Domingo el Sacerdote, guiado por unas luces nocturnas que nunca había visto, lo encontró, y sin que nadie las tocara, las campanas del convento iniciaron el volteo.
La devoción a la Virgen de Valvanera pronto se extendió por toda España e Hispanoamérica, donde tiene dedicadas varias iglesias, y donde existen cofradías, quizás llevada su imagen y con ella la devoción en las naves del descubrimiento, y quizás también ahí tenga su fundamento esa jota que con frecuencia se oye cantar en alguno o en muchos de nuestros pueblos.

Fue en las Naves de Colón
Capitana y Marinera
Y en La Rioja es Reina y Sol
La Virgen de Valvanera

Pero no todo han sido glorias para el convento de Valvanera. Sufrió también la zarpa del hombre que dejó su huella imborrable, fue incendiado por las tropas de Napoleón durante la Guerra de la Independencia, teniendo que ser abandonado por los monjes durante algunos años y calificadas sus ruinas como «las ruinas de los franceses». Incorporados de nuevo, el Gobierno de aquel tiempo, conocido por su actuación contra los bienes de la Iglesia como la 'Desamortización de Mendizábal', obligó nuevamente a su abandono al ser disuelta la comunidad de monjes y vendidos, expropiados o saqueados todos sus bienes. Los devotos vecinos del pueblo de Brieva (La Rioja), conscientes de que la Virgen había quedado abandonada, fueron en peregrinación y la trasladaron a su pueblo, a su iglesia, donde la entronaron con mucho cariño y donde permaneció durante casi cincuenta años. El traslado lo hicieron sobre los lomos de una mula propiedad de la señora Trinidad. Seguramente sería el animal más noble del pueblo para tan delicada misión. Dice la leyenda que este noble y sufrido animal vivió muchos años más que los de su misma edad.
En la actualidad, la cofradía de Valvanera en Barcelona, que ya ha cumplido los cincuenta años de su fundación, es modelo de devoción a imitar y son frecuentes las visitas que efectúan al Monasterio. Fruto de esa devoción han solicitado que la Virgen de Valvanera sea declarada patrona de la comarca de Castillo de Aro (Gerona), pues ya en el siglo XVII, se le veneraba y eran conocidos sus milagros en aquella zona.

Independientemente de las cofradías, también existe en La Rioja una asociación Amigos de Valvanera, que tiene la misión entre otras de promover públicamente, y especialmente en el seno de las familias, la devoción y el culto a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Valvanera, favoreciendo la formación cristiana y humana de los asociados. Asimismo, promover el desarrollo cultural e histórico de cuanto significa el Monasterio de Valvanera, tanto dentro como fuera de España, y colaborar a su conservación y mejora material. Sin embargo causa tristeza que haya algún pueblo en nuestra Rioja que ha dejado de acudir en romería como lo hacía en otros tiempos. Podemos comprender que razones muy poderosas deben de tener, pero esas mismas razones tenemos nosotros también para entristecernos.


MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

" AMIGOS DE LA VIRGEN" SED BIEN VENIDOS.

Soy una devota de Nuestra Señora, Santa María Virgen y Madre. En cualquier advocación, todas son bellas, y sobretodo la misma. Me parece muy bién que haya devociones particulares en los Pueblos, y en el mundo entero. La Virgen es Señora y Madre de todos los Pueblos del Mundo.

VIRGEN DE FATIMA

VIRGEN DE FATIMA
Juan Pablo II ha expresado numerosas veces que la visita de la Virgen y sus mensajes en Fátima son de gran trascendencia para toda la humanidad. El se reconoce como el Papa de los mensajes, el que debe guiar a la Iglesia en tiempo de crisis. El ha puesto, la bala que traspasó su cuerpo en el atentado del 1981, como también su anillo papal, a los pies de la Virgen de Fátima. El ha beatificado a dos de los videntes (la tercera, Sor Lucía, murió en el 2005 y se espera que también sea beatificada). JPII ha peregrinado a Fátima tres veces, ha consagrado el mundo al Inmaculado Corazón de María según ella pidió, ha elevado la fiesta del Corazón Inmaculado de María a Memorial Obligatorio. Es hora de abrir el corazón a nuestra Santísima Madre. El futuro de la humanidad depende de ello.

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CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.
Oh Corazón de amor, yo pongo toda mi confianza en ti, porque todo lo temo de mi flaqueza, pero todo lo espero de vuestras bondades.

UNA ROSA PARA LA MADRE.

UNA ROSA PARA LA MADRE.
LLoras perlas de Amor, Madre silenciosa, Bella entre las flores, Tú la más Hermosa.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.
Padre Eterno: Dignaos presentarnos a vuestro Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor, la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error; que vuelvan hacia Él y cambie tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón y el vuestro.

Si quieres que una planta tenga vida, debes regarla. Si deseas mostrar que quieres a una persona, debes decírselo. Si cortas las raíces de un árbol, el árbol se muere. Eso pasa con la oración. La oración es vida para nuestro espíritu y es el medio para decirle a Dios... Te amo

Hoy las flores tienen un color especial, los pájaros cantan más, el sol brilla con una nueva fuerza, el agua salta cantarina dando gracias por un nuevo amanecer. Mercedes Ramos

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)
EL ARCOIRIS DE LA ALIANZA

Mirada de Dios

Mirada de Dios
Hay un brillo del Sol y otro de la Luna; uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo - Miguel Servet