LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)
LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

MARÍA MADRE DE DIOS

28 abril 2012

LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS

05 abril 2012

EL PODER DE UNA MIRADA DE MISERICORDIA

Jesús está orando por ti para que no lo niegues, para que no desfallezcas. Muchos de nosotros estamos siendo tentados, como Pedro, por Satanás para que desfallezcamos, neguemos y dejemos nuestra fe católica. Pedro cayó porque no permaneció atento a lo que Jesús le había dicho.
Entonces te invito para que permanezcas atento y proclames;”hoy quiero estar atento, Señor Jesús para que mi fe no desfallezca”.


PULSAR Y VER EL CARTEL DE LA FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA 




LOS SIETE DOLORES DE LA MADRE DEL REDENTOR




1. La Profecía se Simeón:
Por esta profecía se le revela a María que la misión salvadora de Jesús no será bien recibida por muchos y que su vida terminará con una dolorosa Pasión y Muerte, durante la cual, una espada de dolor le atravesará a ella el alma.

2. La huida de Egipto:
El Rey Herodes está furioso por el nacimiento de Jesús y se propone matarlo. El dolor de la Virgen María es el dolor de la Madre que ve amenazada la vida de su recién nacido, que es el hijo de Dios, El Mesías.

3. El niño Jesús Perdido en el templo:
Fue el Dolor más sensible, porque en todos los otros tuvo consigo a su querido hijo; mas este lo sufrió apartada de Él.

4. Encuentro de Jesús y María camino al Calvario:
Jesús va cargando la pesada Cruz, su rostro está bañado de sangre, sus facciones desfiguradas por la multitud de golpes y por el dolor. María va siguiendo sus pasos para ser crucificad junto a Él.

5. La crucifixión:
Su inmaculado Corazón no miraba la pena propia, miraba la Pasión y Muerte del Hijo tan Amado. Todas las penas de la crucifixión las sufrieron los dos. Se ofrecían dos holocaustos: el cuerpo de Jesús y el corazón de María

6. El cuerpo de Jesús es bajado de la cruz:
Al tenerlo en sus brazos, María ve de cerca la gravedad y profundidad de todas las llagas y heridas de su hijo, reavivando el dolor.

7. El entierro de Jesús:
A pesar que sabe que su Hijo va a resucitar, siente un grandísimo dolor al separarse físicamente de Él. Nuestro Señor Jesucristo dijo a María Valtorta: "pensad en mi Madre que, desde el momento que me concibió, ha sufrido pensando que era condenado, esta Madre que, cuando me ha dado el primer beso en mi cuerpo de recién nacido, ha presentido las futuras llagas de su Criatura, esta Madre que habría dado diez, cien, miles de veces su vida, con tal de impedir que, en mi vida adulta, llegara el momento de la Inmolación, esta Madre que sabía y que debía desear que se cumpliera ese tremendo acontecimiento, para aceptar la voluntad del Señor, para la gloria del Señor , por bondad, hacia la humanidad.

16 febrero 2012

SANTA MARÍA DEL AMOR.

SANTA MARÍA,

Virgen santa, Virgen pura

Vida, esperanza y dulzura

Del alma que en ti confía,

Madre de Dios, Madre mía!

Mientras mi vida alentare

Todo mi amor para ti;

Mas si mi amor te olvidare...

Madre mía, Madre mía

Aunque mi amor te olvidare,

Tu no te olvides de mí!

MADRE DE LA SABIDURIA


Santa María, Madre de Dios, consérvame un corazón de niño, puro y cristalino como una fuente. Dame un corazón sencillo que no saboree las tristezas; un corazón grande para entregarse, tierno en la compasión; un corazón fiel y generoso que no olvide ningún bien ni guarde rencor por ningún mal. Fórmame un corazón manso y humilde, amante sin pedir retorno, gozoso al desaparecer en otro corazón ante tu divino Hijo; un corazón grande e indomable que con ninguna ingratitud se cierre, que con ninguna indiferencia se canse; un corazón atormentado por la gloria de Jesucristo, herido de su amor, con herida que sólo se cure en el cielo.

27 enero 2012

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS RUEGA POR NOSOTROS

22 enero 2012

EL ÚLTIMO MENSAJE DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS MUY ESCLARECEDOR SOBRE EL GRAN MILAGRO QUE OCURRIRA EN GARAVANDAL

MENSAJE 56
31 de mayo de 1959

Era domingo, hacia las tres de la tarde. Estábamos todos juntos en la sala. De repente vi desde nuestra ventana que algo sucedía en el cielo. Del susto, dije a mis familiares: "¡Mirad allá!" y señalé el cielo. Fuimos todos a la ventana. Entonces vi de repente la luz, una enorme luz sobre la calle Wandelweg. No podía ni mirar y me cubrí los ojos con las manos. Los otros no veían lo que pasaba y preguntaron qué era. Yo me arrodillé y crucé las manos, pero me sentí obligada a mirar. Mientras miraba, me pareció que el cielo se rasgaba. Lo que vi era que realmente el cielo se rasgaba.

En ese momento vi a La Señora de pie y en toda su gloria. Me es imposible describir una visión tan maravillosa, tan celestial, tan gloriosa. Nunca hasta entonces la había visto así. No vi ni ovejas, ni globo terrestre, ni cruz, sólo La Señora, pero rodeada de un inmenso resplandor de luz y de gloria. Me fijé en su cabeza y vi que tenía una corona. Yo jamás había visto algo así. No ví oro o diamantes, pero, con todo, sabía que era una corona, refulgente de luz por todos lados, más hermosa que la más bella corona de diamantes. La misma Señora era también toda esplendor. Repito: algo celestial y glorioso, no puedo explicarlo de otra manera.

Por debajo de esa escena gloriosa ví un pedazo de cielo azul y transparente, y más abajo todavía, la parte superior del globo terrestre. Era completamente negro. Me dio una sensación muy triste y desagradable. Entonces vi que La Señora amonestaba con el dedo y sacudía la cabeza (como un gesto de desaprobación y de advertencia), dirigiéndose al mundo. Le oí decir: "Haced penitencia."

Luego ví algo muy extraño. Ví que de ese mundo oscuro y negro emergían cabezas de seres humanos. Vi que salían poco a poco de la tierra esas cabezas, luego sus cuerpos, y finalmente los ví de cuerpo entero de pie sobre ese hemisferio. Mientras miraba pensé: ¿cómo es posible que existan tantas razas y gentes diferentes? Mientras contemplaba asombrada a todas esas personas, vi que La Señora extendía las manos y las bendecía a todas, y ya no se veía tan triste. Le oí decir: "Ofrecedle actos de reparación."

De repente La Señora desapareció y en su lugar ví una Hostia. Era una Hostia inmensa; por eso ví que era una Hostia común, como las que vemos en la iglesia, de oblea o pan. Luego apareció un gran cáliz delante de la Hostia y ví que el cáliz era de oro puro. El cáliz se inclinó hacia mí y ví que de él salían raudales de sangre. La sangre se derramó cayendo sobre la superficie del globo terrestre. Era una escena muy trágica, yo me sentí muy mal, la sangre caía y caía. Esto duró largo rato. Pero en un instante todo eso cambió y se convirtió en una Sagrada Hostia, radiante y resplandeciente. Tanta era la luz que emanaba, que tuve que taparme los ojos con las manos. No podía mirarla, creí que me iba a quedar ciega, pero me sentí forzada a mirarla de nuevo.

La Sagrada Hostia parecía ser un fuego blanco, con una pequeña abertura o profundidad en el centro; no puedo explicarlo de otra forma. A continuación, pareció que la Hostia se abría de repente y que de ella salía una Figura, una Persona, como en el aire, tan imponente, tan majestuosa... perdonadme, yo no puedo describir la grandeza y la potencia que esa Figura irradiaba. Era demasiado majestuosa, yo no me atrevía a mirar. Al mirar esa Figura tan impresionante e imponente, de pronto percibí muy fuertemente en mi interior: es el Señor. Me sentí terriblemente insignificante, ante su indescriptible majestad. Una especie de paño envolvía su cuerpo, descendiendo transversalmente desde un hombro al resto del cuerpo. Su rostro resplandecía enormemente. Sus pies estaban puestos uno sobre el otro, como en los crucifijos. Sobre sus pies vi las llagas, de las que brotaban haces de luz. Tenía las manos un poco levantadas, una más que otra. En las manos vi también una especie de llagas, de las que también brotaban raudales de luz maravillosos.

Yo veía una Persona, pero el pensamiento me decía: y sin embargo, son dos. Pero al mirar veía solamente una. No obstante, mi pensamiento repetía: sin embargo, son dos. Un instante después, en medio de Ambas, salió una luz inefable, y dentro de ella, en medio de Ambos –no puedo describirlo de otra forma– ví aparecer una Paloma, que rápidamente, como un rayo, se precipitó sobre el globo terrestre. Una luz indescriptible la precedía y un haz de luz la seguía. Aquella luz era tan resplandeciente, que tuve que taparme otra vez los ojos, pues no podía mirarla. Me dolían los ojos, pero una vez más, me ví obligada a mirar. ¡Qué gloria y qué potencia salía de todo eso: de esa Figura suspendida en los aires, majestuosa, poderosa y sublime, y de aquella Luz que ahora iluminaba completamente el mundo! Entonces oí decir: "El que Me coma y Me beba tendrá la Vida Eterna y recibirá el Verdadero Espíritu."

Después de haber contemplado esto durante un buen rato, La Señora volvió con toda su gloria, como al principio. Pero ahora pude ver claramente la diferencia de su gloria, si se me permite decirlo así, y la gran potencia y majestad de la Figura fluctuante en el aire. Era como si La Señora se encontrara a la sombra del Señor; fue la sensación que me dio.

La Señora se veía contenta. Me miró con dulzura desde lejos y oí que me decía: "¡Adiós!" Y muy despacio añadió: "Hasta que nos veamos en el Cielo." Esto me puso tan triste que no pude repetir las últimas palabras. Empecé a llorar, porque sentí que esa fue su despedida, para siempre. Muy lentamente ví desaparecer a La Señora y después la luz.

(El 24 de junio de 1959, en un sueño se le explica a Ida que esta visión representa la oración.)

Fin de los mensajes

RECEN LA ORACIÓN TODOS LOS DÍAS

01 enero 2012

POEMA A LA MADRE DE DIOS


A LA MADRE DE DIOS.


Cuan Hermosa va la Reina...
Las flores esparcen su Aroma.
Cuan Hermosa va la Dueña...
Las estrellas se miran en su Corona.
Cuan Hermosa se viste la Patrona...
La luz de su Alma refleja su Aureola.
Cuan Hermosa posa la Esposa...
El Amado con su Corte la Arropa.
.....
Autora: Mercedes Ramos.





25 diciembre 2011

YA HA NACIDO EL NIÑO CANTEMOS CON JUBILO



23 diciembre 2011

BIENAVENTURADA ME LLAMARAN TODAS LAS GENERACIONES



30 noviembre 2011

NOVENA DE MARÍA INMACULADA

Oracion para todos los días de la novena:

ACORDÁOS (San Bernardo)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir, que ninguno de cuantos han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido jamás abandonado de vos.
Animado por esta confianza, a vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me animo a comparecer ante vos.
Madre de Dios, no desechéis mis suplicas, antes bien, escuchadlas y aceptadlas benignamente.
Amen.

Señal de la cruz

Acto de contrición, Señor mío Jesucristo.

Señor mío Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero,
Creador,
Padre y Redentor mío;
por ser Vos quien sois,
Bondad infinita, y
porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme
con las penas del infierno.
Ayudado de Vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

Amén.

De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA PRIMERO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María del pecado original en su Inmaculada Concepción y a nosotros nos hiciste el gran beneficio de libramos de él por medio de tu santo bautismo, así Te rogamos humildemente nos concedas la gracia de portarnos siempre como buenos cristianos, regenerados en Ti, Padrenuestro Santísimo.



De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA SEGUNDO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado mortal en toda su vida y a nosotros nos das gracia para evitarlo y el sacramento de la confesión para remediarlo, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de no cometer nunca pecado mortal, y si incurrimos en tan terrible desgracia, la de salir de él cuanto antes, por medio de una buena confesión.



De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

Día tercero

Oración particular

¡Oh santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado venial en toda su vida, y a nosotros nos pides que purifiquemos más y más nuestras almas, para ser dignos de Ti, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de evitar los pecados veniales y de procurar y obtener cada día más pureza y delicadez de conciencia.



De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días


DÍA CUARTO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como libraste a María del pecado y le diste dominio perfecto sobre todas sus pasiones, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de ir domando nuestras pasiones y destruyendo nuestras malas inclinaciones, para que Te podamos servir con verdadera libertad de espíritu y sin imperfección ninguna.


De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA QUINTO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como desde el primer instante de su Concepción diste a María mas gracia que a todos los Santos y Ángeles del cielo, así Te rogamos humildemente por intercesión de tu Madre Inmaculada nos inspires un aprecio singular de la divina gracia que Tú nos adquiriste con tu sangre y nos concedas el aumentarla más y más con nuestras buenas obras y con la recepción de tus santos sacramentos, especialmente el de la comunión.


De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA SEXTO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como desde el primer instante infundiste en María, con toda plenitud, las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo, así Te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas a nosotros la abundancia de estos mismos dones y virtudes, para que podamos vencer todas las tentaciones y hagamos muchos actos de virtud dignos de nuestra profesión de cristianos.


De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA SEPTIMO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María, entre las demás virtudes, una pureza y castidad eximia, por la cual es llamada Virgen de las Vírgenes, así Te suplicamos, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la dificilísima virtud de la castidad, que no se puede conservar sin tu gracia, pero que tantos han conservado mediante la devoción de la Virgen y tu protección.

De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA OCTAVO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María la gracia de una ardentísima caridad y amor de Dios sobre todas las cosas, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas un amor sincero a Ti, oh Dios y Señor nuestro, nuestro verdadero bien, nuestro bienhechor, nuestro Padre, y que antes queramos perder todas las cosas que ofenderte con un solo pecado.


De rodillas, hecha la señal de la cruz, se dirá el acto de contrición y la oración preparatoria para todos los días

DÍA NOVENO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como has concedido a María la gracia de ir al cielo y de ser en él colocada en el primer lugar después de Ti, así Te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas una buena muerte, que recibamos bien los últimos sacramentos, que expiremos sin mancha ninguna de pecado en la conciencia y vayamos al cielo para siempre gozar en tu compañía y la de nuestra Madre, con todos los que se han salvado por ella.

Oración final para cada día de la novena


Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patris a la Santísima Trinidad, y luego pide lo que por intercesión de la Inmaculada Concepción deseas conseguir de la Novena.

Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea,
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
Te ofrezco en este día
Alma, vida y corazón.
¡Mírame con compasión!
¡No me dejes, madre mía!

26 octubre 2011

LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS


ORACION AL ESPIRITU SANTO (Nuestra Señora de todos los pueblos, Amsterdam)

Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora Tu Espíritu sobre la tierra. Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos, para que sean preservados de la corrupción, de las calamidades y de la guerra. Que la Señora de todos los Pueblos, sea nuestra Abogada.
Amén.

IMAGENES

http://www.facebook.com/media/set/?set=a.112656002128194.14231.100001513853775&type=1&l=8c361d5b8b

http://www.facebook.com/media/set/?set=a.111633082230486.13747.100001513853775&type=1&l=560a83ec51

16 octubre 2011

MADRE DE DIOS CUBRENOS CON TU MANTO PROTECTOR


Madre bondadosa,
protege a los tentados,
auxilia a los pecadores,
ayuda a los pusilánimes,
socorre a los necesitados,
conforta a los atribulados,
intercede por los consagrados,
cúbrenos con tu manto protector
y obtennos el don de experimentar
tu maternal y amorosa protección.
Que así sea.

12 octubre 2011

POEMA A NUESTRA SEÑORA DEL PILAR




POEMA A NUESTRA SEÑORA DEL PILAR


¡Virgen del Pilar!
¡Patrona de la hispanidad!
Todos te veneramos
Por traernos el pilar.
Fuerza, de nuestra Fe ejemplar.
¡Qué orgullosos estamos!
Por haber entrado a evangelizar
En nuestra España querida.
Con la devoción Mariana.
Todos queremos cantar.
¡La Virgen del Pilar es Aragonesa!
¡Española, y ciudadana Universal!
Virgen del pilar de Zaragoza
Virgen Hermosa, reina y soberana.
Iluminas la hora en toda emisora
Orgullosos estamos nosotros de entonarla
Bendita y Alabada sea la hora de tu entrada
 
En Carne Mortal en  Zaragoza.
¡Cómo no hemos de estar contentos: Madre Amada!
Los maños, los españoles, y toda la Hispanidad...
Te quiere reconocer El Honor, de ser la Madre del Salvador.
A quién mejor que a Ti, vamos a pedir y suplicar
Madrecica, qué con tu talla pequeñica, y gran Pilar…
Nos enseñas a ser humildes y disminuir nosotros.
Para que crezcan más las cosas de Dios.
Reafirmarnos en la Fe, dulce Madre.
Llevarnos en ese Pilar, por el camino certero
Dé la sencillez, y la Caridad al Mundo entero.



Autora: Mercedes Ramos






Oración
¡Virgen bendita del Pilar! guarda a España
y a todos los países Hispanoamericanos en
medio de los vaivenes, y a despecho de los ataques de sus enemigos, pues en tu pilar ciframos nuestras inconmovibles esperanzas.
Oh Virgen del Pilar, Reina y Madre, España y todas las naciones hispanas reconocen con gratitud tu protección constante y esperan seguir contando con ella.

Obténnos de tu Hijo fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Queremos que en todos los instantes de nuestra vida sintamos que tu eres nuestra Madre.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

07 octubre 2011

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO


POEMA A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Quiero madre,
sentir en mí, tu mensaje.
Quiero refugiarme,
en tu amor, que me protege.
Quiero abrazar
el canto, de tu profecía.
Quiero rezar el Rosario, en romería
con el corazón, en armonía.
Quiero meditar,
los misterios de tu vida.
Quiero alabar,
a Dios, en tu compañía.
En fin, Madre mía,
que tu amor florezca;
Y resplandezca,
en mi camino cada día.
Limpiame el alma,
con tu manto Virginal.
Así podré, unirme a tu Hijo;
en Ardiente Caridad.



Autora: Mercedes Ramos




Memoria de la santísima Virgen María del Rosario. En este día se pide la ayuda de la santa Madre de Dios por medio del Rosario o corona mariana, meditando los misterios de Cristo bajo la guía de aquélla que estuvo especialmente unida a la encarnación, pasión y resurrección del Hijo de Dios.

La devoción a la Nuestra Señora del Rosario

El rezo del Santo Rosario es una de las devociones más firmemente arraigada en el pueblo cristiano. Popularizó y extendió esta devoción el papa san Pío V en el día aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la batalla de Lepanto (1571), victoria atribuída a la Madre de Dios, invocada por la oración del Rosario. La celebración de este día es una invitación a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.

15 septiembre 2011

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES


"Y a ti, Madre, una espada de dolor te atravesará el corazón..."
(Lucas 2, 35)


Explicación de la Devoción y Oración


Devoción

Siempre los cristianos han aprendido de la Virgen a mejor amar a Jesucristo. La devoción a los Siete Dolores de la Virgen María se desarrolló por diversas revelaciones privadas.

La Virgen comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373):

"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de Mí y medite mi dolor, mas hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mí que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios."

Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores:

1. "Yo concederé la paz a sus familias."
2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."
3. "Yo las consolaré en sus penas y las acompañaré en sus trabajos.»
4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo o a la salvación de sus almas."
5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada instante de sus vidas."
6. "Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.
7. "He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno."

Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que El concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:

1. Aquellos que antes de su muerte invoquen a la Santísima Madre en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.
2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente a la hora de su muerte.
3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el cielo. 4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todas las gracias que quiera derramar en ellas.

Meditar los siete Dolores de Nuestra Madre Santísima es una manera de compartir los sufrimientos más hondos de la vida de María en la tierra.

La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir. En respuesta a esta demostración suprema de Su amor por nosotros, digamos cada día de nuestras vidas: "Sí, Ella es mi Madre. Jesús, yo la recibo y Te pido que me prestes Tu Corazón para amar a María como Tú la amas."

ROSARIO DE LOS 7 DOLORES

Se reza un Padrenuestro y siete Ave Marías por cada dolor de la Virgen. Al mismo tiempo le pedimos que nos ayude a entender el mal que hemos cometido y nos lleve a un verdadero arrepentimiento. Al unir nuestros dolores a los de María, tal como Ella unió Sus dolores a los de su Hijo, participamos en la redención de nuestros pecados y los del mundo entero.

Acto de Contrición

Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima. Amén.
(Se aconseja leer del Evangelio las citas que acompañan a cada dolor)


Primer Dolor - La profecía de Simeón
(cf. Lucas 2,22-35)

Qué grande fue el impacto en el Corazón de María, cuando oyó las tristes palabras con las que Simeón le profetizó la amarga Pasión y muerte de su dulce Jesús. Querida Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento por mis pecados.
-Padr
enuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Segundo Dol
or - La huida a Egipto
(Mateo 2,13-15)

Considera el agudo dolor que María sintió cuando ella y José tuvieron que huir repentinamente de noche, a fin de salvar a su querido Hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia la de María, cuántas fueron sus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentó Ella en la tierra del exilio. Madre Dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Tercer Dolo
r - El Niño perdido en el Templo
(Lucas 2,41 -50)

Qué angustioso fue el dolor de María cuando se percató de que había perdido a su querido Hijo. Llena de preocupación y fatiga, regresó con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscaron a Jesús, hasta que lo encontraron en el templo. Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través del Sacramento de la Reconciliación.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Cuarto Dolor - María se encuentra con Jesús camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis)

Acércate, querido cristiano, ven y ve si puedes soportar tan triste escena. Esta Madre, tan dulce y amorosa, se encuentra con su Hijo en medio de quienes lo arrastran a tan cruel muerte. Consideren el tremendo dolor que sintieron cuando sus ojos se encontraron - el dolor de la Madre bendita que intentaba dar apoyo a su Hijo. María, yo también quiero acompañar a Jesús en Su Pasión, ayúdame a reconocerlo en mis hermanos y hermanas que sufren.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)

Contempla los dos sacrificios en el Calvario - uno, el cuerpo de Jesús; el otro, el corazón de María. Triste es el espectáculo de la Madre del Redentor viendo a su querido Hijo cruelmente clavado en la cruz. Ella permaneció al pie de la cruz y oyó a su Hijo prometerle el cielo a un ladrón y perdonar a Sus enemigos. Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre." María, yo te acepto como mi Madre y quiero recordar siempre que Tú nunca le fallas a tus hijos.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz
(Marcos 15, 42-46)

Considera el amargo dolor que sintió el Corazón de María cuando el cuerpo de su querido Jesús fue bajado de la cruz y colocado en su regazo. Oh, Madre Dolorosa, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción. Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Séptimo Dolor -Jesús es colocado en el Sepulcro
(Juan 19, 38-42)

¡Oh Madre, tan afligida! Ya que en la persona del apóstol San Juan nos acogiste como a tus hijos al pie de la cruz y ello a costa de dolores tan acerbos, intercede por nosotros y alcánzanos las gracias que te pedimos en esta oración. Alcánzanos, sobre todo, oh Madre tierna y compasiva, la gracia de vivir y perseverar siempre en el servicio de tu Hijo amadísimo, a fin de que merezcamos alabarlo eternamente en el cielo.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Oración final

Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubre mi alma con tu protección maternal a fin de que siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a Su amor y obedezca Su divina voluntad. Quiero, Madre mía, vivir íntimamente unido a tu Corazón que está totalmente unido al Corazón de tu Divino Hijo. Átame a tu Corazón y al Corazón de Jesús con tus virtudes y dolores. Protégeme siempre. Amén.



www.corazones.org

12 septiembre 2011

SANTÍSIMO NONBRE DE MARÍA


En hebreo María (Myriam) significa “amargura’ en recuerdo de María, la hermana de Moisés, pues cuando ella nació el faraón comenzó a amargar la vida de los israelitas ordenado matar a todos los niños. Esta interpretación se puede aplicar a la Virgen María que padeció tanto dolor y amargura al integrarse en la obra redentora de su Hijo, desde su nacimiento hasta el Calvario. La segunda interpretación del nombre María es “Maestra y Señora del mar” (Moreh yam) a ejemplo de María la hermana de Moisés, que fue maestra de las mujeres hebreas en el paso del Mar rojo y maestra del canto de victoria. El Magníficat de María refleja y perfecciona el Cántico de Moisés, entonado por su hermana. Así “la Virgen María, Maestra y Señora del mar del mundo revuelto nos ayuda a cruzarlo guiándonos hacia el cielo (S Ambrosio) María significa también Portadora de luz Estrella del mar (M + or + yam) mar de gracias Dios Padre ha reunido todas las aguas, y las ha llamado mar; ha reunido todas las gracias y las ha llamado María” (S. Luís M. Grignon de Montfort). Otra interpretación del término Moreh se aplica a María como primera lluvia de mayo: María manda del cielo una “lluvia de gracia’ y “ella misma es lluvia de gracia”. “María formará y mandará sobre la tierra un lluvia de misioneros (S Luis M Grignon) Las gracias son dones de Dios a los hombres para su salvación María es Reina poderosa mediadora de todas las gracias y su nombre es potentísimo contra todo mal sobre todo contra las fuerzas diabólicas de Satanás Quien de corazón invoca su nombre recibirá su ayuda.

08 septiembre 2011

NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


Himno: DESDE EL ALBOR DE NUESTRA HISTORIA

Desde el albor de nuestra historia,
suave, discreta y escondida,
llega María a nuestra tierra,
Virgen y Madre prometida.

La luz del Hijo la rodea,
por él es bella sin medida,
y no hay bondad entre los hombres
que pueda serle parecida.

Suba al Señor cual blanca nube
esta alabanza proferida:
a Dios bendito bendecimos
por la que fue la Bendecida. Amén.


Esta fiesta mariana tiene su origen en la dedicación de una iglesia en Jerusalén, pues la piedad cristiana siempre ha venerado a las personas y acontecimientos que han preparado el nacimiento de Jesús. María ocupa un lugar privilegiado, y su nacimiento es motivo de gozo profundo.

En esta basílica, que había de convertirse en la iglesia de Santa Ana (siglo XII), san Juan Damasceno saludó a la Virgen niña: "Dios te salve, Probática, santuario divino de la Madre de Dios … ¡Dios te salve, María, dulcísima hija de Ana!".

Aunque el Nuevo Testamento no reporta datos directos sobre la vida de la Virgen María, una tradición oriental veneró su nacimiento desde mediados del siglo V, ubicándolo en el sitio de la actual Basílica de "Santa Ana", en Jerusalén.

La fiesta pasó a Roma en el siglo VII y fue apoyada por el Papa Sergio I. Su fecha de celebración no tiene un origen claro, pero motivó que la fiesta de "La Inmaculada Concepción" se celebrara el 8 de diciembre (9 meses antes). El Papa Pío X quitó esta celebración del grupo de las fiestas de precepto.

Himno
I

Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.

De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale luz clara y digna
de ser pura eternamente;
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.

Gloria al Padre, y gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.

II

Canten hoy, pues nacéis vos,
los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Canten hoy pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de ella
es por quien la gracia tienen.

Dignan, Señora de vos,
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Pues de aquí a catorce años,
que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.

Canten y digan, por vos,
que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense desde ahora,
para cuando venga Dios.

Y nosotros que esperamos
que llegue pronto Belén,
preparemos también
el corazón y las manos.

Vete sembrando, Señora,
de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora,
para cuando nazca Dios. Amén.

Oración:


Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su Nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.



06 septiembre 2011

PLEGARIA DE CONFIANZA A LA SANTISIMA VIRGEN


¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros: ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Cuando la enfermedad me aflija, o me oprima la tristeza, o la espina de la tribulación llegue a mi alma, ¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!

Cuando el mundo, el demonio y mis propias pasiones coaligadas para mi eterna perdición me persigan con sus tentaciones y quieran hacerme perder el tesoro de la divina gracia, ¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!

En la hora de mi muerte, en aquel momento espantoso de que depende mi eternidad, cuando se aumenten las angustias de mi alma y los ataques de mis enemigos, ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía.

Y cuando mi alma pecadora se presente ante el tribunal de Jesucristo para rendirle cuenta de toda su vida, venid Vos a defenderla y a ampararla. y entonces; ahora y siempre, ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Estas gracias espero alcanzar de Vos, Oh Corazón amantísimo de mi Madre a fin de que pueda veros y gozar de Dios en Vuestra compañía por toda la eternidad en el cielo. Amén.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

" AMIGOS DE LA VIRGEN" SED BIEN VENIDOS.

Soy una devota de Nuestra Señora, Santa María Virgen y Madre. En cualquier advocación, todas son bellas, y sobretodo la misma. Me parece muy bién que haya devociones particulares en los Pueblos, y en el mundo entero. La Virgen es Señora y Madre de todos los Pueblos del Mundo.

VIRGEN DE FATIMA

VIRGEN DE FATIMA
Juan Pablo II ha expresado numerosas veces que la visita de la Virgen y sus mensajes en Fátima son de gran trascendencia para toda la humanidad. El se reconoce como el Papa de los mensajes, el que debe guiar a la Iglesia en tiempo de crisis. El ha puesto, la bala que traspasó su cuerpo en el atentado del 1981, como también su anillo papal, a los pies de la Virgen de Fátima. El ha beatificado a dos de los videntes (la tercera, Sor Lucía, murió en el 2005 y se espera que también sea beatificada). JPII ha peregrinado a Fátima tres veces, ha consagrado el mundo al Inmaculado Corazón de María según ella pidió, ha elevado la fiesta del Corazón Inmaculado de María a Memorial Obligatorio. Es hora de abrir el corazón a nuestra Santísima Madre. El futuro de la humanidad depende de ello.

Archivo del blog

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.
Oh Corazón de amor, yo pongo toda mi confianza en ti, porque todo lo temo de mi flaqueza, pero todo lo espero de vuestras bondades.

UNA ROSA PARA LA MADRE.

UNA ROSA PARA LA MADRE.
LLoras perlas de Amor, Madre silenciosa, Bella entre las flores, Tú la más Hermosa.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.
Padre Eterno: Dignaos presentarnos a vuestro Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor, la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error; que vuelvan hacia Él y cambie tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón y el vuestro.

Si quieres que una planta tenga vida, debes regarla. Si deseas mostrar que quieres a una persona, debes decírselo. Si cortas las raíces de un árbol, el árbol se muere. Eso pasa con la oración. La oración es vida para nuestro espíritu y es el medio para decirle a Dios... Te amo

Hoy las flores tienen un color especial, los pájaros cantan más, el sol brilla con una nueva fuerza, el agua salta cantarina dando gracias por un nuevo amanecer. Mercedes Ramos

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)
EL ARCOIRIS DE LA ALIANZA

Mirada de Dios

Mirada de Dios
Hay un brillo del Sol y otro de la Luna; uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo - Miguel Servet