LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)
LOS MENSAJES DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS. (PULSAR)

MARÍA MADRE DE DIOS

21 julio 2013

CORONA DE LOS 7 DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

A la mitad del post se explica en qué consiste esta devoción y qué promesas encierra para sus devotos.
1er. DOLOR, LA PROFECÍA DE SIMEÓN EN LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS
Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
2º DOLOR, LA HUIDA A EGIPTO CON JESÚS Y JOSÉ
Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
3er. DOLOR, LA PÉRDIDA DE JESÚS
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
4º DOLOR, EL ENCUENTRO DE JESÚS, CON SU MADRE, CON LA CRUZ A CUESTAS CAMINO DEL CALVARIO
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
5º DOLOR, LA CRUCIFIXIÓN Y AGONÍA DE JESÚS
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor... Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
6º DOLOR, LA LANZADA Y EL RECIBIR EN BRAZOS A JESÚS YA MUERTO

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amó.
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
7º DOLOR, EL ENTIERRO DE JESÚS Y LA SOLEDAD DE MARÍA
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…
Dios te salve, María...
Madre de Misericordia, 
recuérdanos cada día,
la Pasión de Jesús.
ORACIÓN FINAL
¡Oh Dios, que has querido que la vida de la Virgen estuviese marcada por el misterio del dolor, concédenos, te pedimos, caminar con Ella por el camino de la Fe y unir nuestros sufrimientos a la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, para que sean ocasión de gracia e instrumento de salvación. Por Jesuscristo Nuestro Señor. Amén
Se finaliza con una Salve...


EN QUÉ CONSISTE ESTA DEVOCIÓN

Siempre los cristianos han aprendido de la Virgen a mejor amar a Jesucristo. La devoción a los Siete Dolores de la Virgen María se desarrolló por diversas revelaciones privadas.

La Virgen comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373):

"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de Mí y medite mi dolor, mas hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mí que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios."

Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores:

1. "Yo concederé la paz a sus familias."
2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."
3. "Yo las consolaré en sus penas y las acompañaré en sus trabajos.»
4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo o a la salvación de sus almas."
5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada instante de sus vidas."
6. "Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.
7. "He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno."

Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que Él concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:

1. Aquellos que antes de su muerte invoquen a la Santísima Madre en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.
2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente a la hora de su muerte.
3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el cielo.
4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todas las gracias que quiera derramar en ellas.

Meditar los siete Dolores de Nuestra Madre Santísima es una manera de compartir los sufrimientos más hondos de la vida de María en la tierra.

La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir. En respuesta a esta demostración suprema de Su amor por nosotros, digamos cada día de nuestras vidas: "Sí, Ella es mi Madre. Jesús, yo la recibo y Te pido que me prestes Tu Corazón para amar a María como Tú la amas."

17 julio 2013

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DEL CARMEN 16- 8- 2013



 

"! Oh, María, Reina y Madre del Carmelo! Vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y beneficios como he recibido de Dios a través de tus manos.

Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mi la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirle el tributo de mi humilde homenaje.

El santo escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mi prenda de tu particular protección en luchas de cada día y constantemente me recuerdes el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

¡Oh, Madre amabilísima! Sostenme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu escapulario por el eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los santos del Carmelo en el reino de tu Hijo".

09 junio 2013

CORAZÓN DE MARÍA




OH dulce Corazón de María amplia celosía
Que albergas con ternura, la herencia prometida.

Eres primorosa Reina y Madre mía.
La más generosa, humilde y sencilla.
Con tu clemencia intercedes, Madre sin mancilla.
Por tus hijos imploras, al Rey de la Gloria.
Hija del Eterno Padre, morada de Trinidad.
Madre del Verbo Encarnado, fortaleza, en el calvario.
Esposa, del Espíritu Santo, llena de gracia, y dignidad.
Madre de la Iglesia, protectora de la suplica Humana.
Maestra de los Apóstoles, regla, de sencillez y humildad.

OH dulce Corazón de María, amplia celosía.
Que albergas con ternura, la herencia prometida.


Autora: Mercedes Ramos.

31 mayo 2013

LA VISITACIÓN DE NUESTRA SEÑORA




LA VISITACIÓN

María presurosa se pone en camino hacia la montaña
Desea ver a su prima Isabel, sentíase emocionada
Su regocijo, de sentirse escogida por Dios, le admiraba,
también le desconcertaba, ella la madre de Dios…
¡OH! Señor, ¿que te ha hecho fijarte en mi pequeñez?
¡OH! Yo sólo pensaba,  en ser tu esclava, y así te amaba.
Desde ahora  mi aliento, mi pensamiento es el tuyo.
Prepárame como desees para este gran portento.
Mi alma se regocija en mi creador, ya divisa la casa de Zacarías.
Isabel, querida prima, ya estoy contigo.
¿Cómo A mi viene a visitarme, la Madre de mi Salvador?
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre".




Por: Mercedes Ramos




24 mayo 2013

MARÍA LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS

La imagen de la Señora de Todos los Pueblos

La imagen muestra a la Señora de todos los Pueblos de pie sobre el globo de la tierra, envuelta en la luz de Dios, delante de la Cruz de su Hijo, a quien está inseparablemente unida.
De las manos de María brotan tres rayos: Gracia, Redención y Paz, que Ella puede dar a todo aquel que la invoque como Abogada.
El rebaño de ovejas representa a los pueblos del mundo entero, los cuales no descansarán hasta que no levanten la mirada hacia la Cruz, el centro del mundo.

“He puesto mis pies firmemente sobre el globo terrestre, porque en este tiempo, el Padre y el Hijo quieren traerme en este mundo, como la Corredentora, Medianera y Abogada” (31.05.1951). “Este tiempo es nuestro tiempo” (02.07.1951).
Sin duda, María no es el centro –Ella está ante la Cruz del Hijo– y sin embargo es VOLUNTAD DIVINA que por su vocación de Corredentora, Medianera y Abogada Ella se encuentre en el centro, sobre todo en el centro de nuestro corazón, para llevarnos a EL. Es algo que Ella subraya de forma explícita, diciendo de sí misma: “No yo, sino la Cruz.” (16.12.1949). “Esta imagen habla claro y desde ahora será llevada por el mundo, porque el mundo nuevamente necesita la Cruz” (15.04.1951).
Como en una imagen bíblica, María hace ver a la vidente, en torno a todo el globo, las cabezas representan a todos los pueblos y razas de la tierra, añadiendo a continuación:“No hallarán descanso hasta que no se humillen y miren pacíficamente la Cruz, el centro de este mundo” (31.05.1951).
De nuevo María pide que miremos la Cruz, el centro del mundo. María nos pide que difundamos esta imagen en todo el mundo porque muestra el significado “y representa el nuevo dogma” (08.12.1952).
Por eso María subraya varias veces que “Esta imagen precederá a un dogma, un nuevo dogma” (15.04.1951).

SIGNIFICADO DE LA IMAGEN
Los mensajes de Amsterdam son únicos en la historia de las apariciones marianas, porque la misma Virgen describe detalladamente su imagen.
María se muestra de tres maneras como la CORREDENTORA:
• Ella está irradiada de la luz divina, delante de la Cruz de Su Hijo, a Quien está inseparablemente unida.
• Ella lleva un paño a la cintura y explica: “Escucha bien lo que esto significa: Esto es como el lienzo que cubrió la cintura del Hijo en la Cruz, pues estoy como la Señora ante de la Cruz del Hijo” (15.04.1951).
• Sus manos presentan llagas luminosas. Con esta imagen, María describe el sufrimiento físico y espiritual que ha soportado, junto con su Divino Hijo, por la Redención de la humanidad.
La Señora pide de nuevo a Ida que se fije en sus manos, y se muestra así como LA MEDIANERA DE TODAS LAS GRACIAS: “Observa ahora mis manos y dime lo que ves”.
Entonces Ida ve en medio de las manos como si hubiese habido una herida y de ahí, de cada mano, salen tres rayos que iluminan las ovejas. La Señora sonríe y dice: “Estos son tres rayos, los rayos de Gracia, Redención y Paz” (31.05.1951).
La Gracia que viene del Padre, la Redención del Hijo y la Paz del Espíritu Santo.
“He puesto mis pies firmemente sobre el globo terrestre, porque en este tiempo, el Padre y el Hijo quieren traerme en este mundo, como la Corredentora, Medianera y Abogada” (31.05.1951).
“Este tiempo es nuestro tiempo” (02.07.1951).

MARÍA NO ES EL CENTRO, PERO ESTÁ EN EL CENTRO
Sin duda, María no es el centro –Ella está ante la Cruz del Hijo– y sin embargo es VOLUNTAD DIVINA que por su vocación de Corredentora, Medianera y Abogada Ella se encuentre en el centro, sobre todo en el centro de nuestro corazón, para llevarnos a EL.
Es algo que Ella subraya de forma explícita, diciendo de sí misma: “No yo, sino la Cruz.” (16.12.1949).
“Esta imagen habla claro y desde ahora será llevada por el mundo, porque el mundo nuevamente necesita la Cruz” (15.04.1951).

IMAGEN PARA MEDITAR
Quien mira por primera vez la imagen de la Señora de todos los Pueblos tal vez se extrañe de ver a María sin Jesús ante la Cruz redentora. Alguien puede preguntarse en forma crítica: “¿Tal vez no esconde la Cruz?”.
Parece como si, con esta imagen insólita, nuestra Madre, de pie ante la Cruz, quiera animarnos e invitarnos a reflexionar profundamente sobre su vocación y su lugar en el plan divino de salvación.
Naturalmente, María podría ponerse al lado e indicarnos el Salvador en la Cruz. Muchos célebres pintores, en cada siglo, han representado así el sufrimiento de Jesús y de María en el Calvario.
Sin embargo, la cuadro de Amsterdam no busca representar la misión y el sufrimiento del Redentor, sino, como dicen los mensajes, el cuadro habla de la Corredentora (cfr. 29.04.1951).
Sí, esta imagen pretende expresar la vocación de la Madre Co-redentora, sin ofuscar con ello en lo más mínimo la del Redentor.
Efectivamente, Jesús ya ha resucitado y ha subido al Cielo en la gloria del Padre. Por eso, la Cruz está en el resplandor de la luz de la Resurrección, que inunda a María. La Madre de Dios en el centro, ante la Cruz, nos ayuda a comprender que la Madre y el Hijo están indisolublemente unidos en su misión.
Donde está el Hijo está siempre la Madre. El mismo Hijo divino la ha llamado a su lado, al centro, en su papel de Corredentora, para que comprendamos con gozo cómo en esa colocación de Madre, Ella sea Medianera de las gracias de la Redención, para todos los Pueblos, que brotan de los sufrimientos padecidos, interviniendo en nuestra defensa e intercediendo como Abogada por nosotros.

10 mayo 2013

EL LIBRO DE LA VIRGEN MARÍA


¡OS RECOMIENDO ESTE LIBRO DE LA VIRGEN NUESTRA MADRE!
 EN TODOS LOS HOGARES CRISTIANOS TENDRÍA QUE ESTAR EL LIBRO.



Acordaos,
¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han
acudido a vuestra protección,
implorando vuestro auxilio,
haya sido desamparado.
Animado por esta confianza ,
a Vos acudo,
oh Madre, Virgen de las vírgenes ,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante Vos.
Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas
benignamente. Amén

08 abril 2013

FIESTA DE LA ANUNCIACIÓN, EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 1,26-38.




Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María.
Llegó el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo.
Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios.
Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús.
Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David;
gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás.»
María entonces dijo al ángel: « ¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?»
Contestó el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios.
También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo.
Para Dios, nada es imposible.»
Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho.» Después la dejó el ángel.


30 marzo 2013

LA BENDITA DOLOROSA ¡LA MADRE DE DIOS!






Madre afligida, de amor herida.
Lágrimas de Dios, hay en tu dolor:
Enjugas la pena, del Salvador…
En tan gran prueba, del triunfador.
Qué vence al pecado, y al pecador.
De sus intrigas, y de su traición.
¡Recoges inerte, al hijo de Dios!
Madre dolorosa, Reina del amor.
¡Hijo de mi alma! ¡Duerme mi Señor!
Qué llega la hora de tu Redención.
Abre las puertas de tu Mansión…
A los qué llegaron, y están en prisión.
A los qué agonizan, en el nombre de Dios.
¡Hijo de mi alma! Aunque, me traspase el alma…
¡Con ansia!, esperaré verte en ¡La PASCUA!.
Madre sufrida Corredentora mía.
Llévanos con tigo, por el camino
Qué llega a la vida, de Jesucristo.

@@@
Autora: Mercedes Ramos.

22 febrero 2013

NUEVE BENDICIONES AFECTUOSAS A LA VIRGEN MARÍA




NUEVE BENDICIONES AFECTUOSAS A LA VIRGEN MARÍA


1. ¡Oh Santísima Virgen María! sea una y mil veces bendito vuestro purismo seno, en que por nueve meses hizo su morada el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

2. ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros pechos virginales, con cuya leche se alimentó el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

3. ¡Oh Santísima Virgen María! sea una y mil veces bendito vuestro maternal regazo en que reposó y durmió dulcemente el hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

4. ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros santísimos brazos, que llevaron, abrazaron y tiernamente estrecharon al Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

5. ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditas vuestras hermosísimas manos, que acariciaron y cuidadosamente sirvieron al Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

6. ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros ojos virginales que con tanto deleite se recrearon contemplando el rostro del Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

7. Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros oídos castísimos, que con tanta frecuencia oyeron el dulce nombre de Madre de la boca del Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

8. Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros candidísimos labios, que con gozo inexplicable imprimieron tiernos ósculos en el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.

9. ¡Oh Santísima Virgen María! sea una y mil veces bendita vuestra lengua angelical, que sin cesar alabó y llamó hijo querido al Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría.



21 enero 2013

OFRECIMIENTO DE LOS HOGARES A MARÍA REFUGIO DEL AMOR SANTO



OFRECIMIENTO DE LOS HOGARES A MARÍA REFUGIO DEL AMOR SANTO
María, mi Madre, mi Fortaleza, Refugio del Amor Santo, santifica esta casa por medio del Amor Santo.  Abre el corazón de todos los que habitan aquí para que sean santos.  Guíanos por el sendero del Amor Santo.  Triunfa sobre cualquier mal, ya sea una fuerza desconocida dentro de estas paredes, un hábito seductor o algún apego voluntario que hayamos escogido nosotros mismos.  Haz de esta casa un santuario del Amor Santo.  Amén.
Nuestra Señora viene como Refugio del Amor Santo.  Dice:  "Alabado sea Jesús, verdaderamente y siempre presente en los sagrarios del mundo.  Hija Mía, he venido, pues deseo entrar a cada hogar bajo esta Imagen del Amor Santo."
 
"Que tu meta sea hacer que acepten esta Imagen en cada hogar y en cada corazón.  Te daré ahora la oración que fortalecerá y unirá a las familias y convencerá corazones.  Ofrézcanme sus hogares, y Yo venceré al mal en ese lugar." (Nuestra Señora, 17 de Marzo de 1998.)




05 enero 2013

PEREGRINA DE AMOR DIVINA






Peregrina de Amor Divino,
Rosa blanca de pureza sin igual,
Esplendor del Cielo,
De la Mano del Padre recibiste la belleza,
Esa que la Trinidad guarda cual Vaso Sagrado.

¡Madre de toda la Creación, te posas de ser en ser, de alma en alma, 
Cual mariposa que poliniza corazones endurecidos que no encuentran el don del Amor!

Como estrella fugaz cruzas el firmamento,
Llamando así a Tus hijos a que Te miren,
Alondra dorada por el sol mañanero,
Dejas Tu estela de Amor Purísimo
En aquellos que llamándote Madre,
Abren su corazón para albergarte.

De la Trinidad Sacrosanta eres orgullo,
Concebida sin mancha,
Acoges en Tu Regazo a todas las criaturas,
Circundando las alturas, remontando vuelos,
En medio de los astros refulges sin igual.

Madre Inmaculada, Madre de toda la Creación,
Sé Tú la portadora de nuestra fidelidad al Padre que nos creó,
A Tu Hijo que nos redimió y al Espíritu Santo de quien eres Sagrario.

Amén. 



08 diciembre 2012

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN


El Papa Pío IX, que proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854, también mandó construir la imagen de la Inmaculada que hay en la Plaza de España en Roma y, en aquella ocasión, declaró: “Fue España, la Nación, que por sus reyes y por sus teólogos, trabajó más que nadie para que amaneciera el día de la proclamación del dogma de la Concepción Inmaculada de María". Como reconocimiento por parte de la Santa Sede de este hecho, concedió a España el privilegio de usar ornamentos litúrgicos azules en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. El azul no es un color propiamente litúrgico y sólo puede usarse en esta fiesta y en los países del antiguo Imperio Español (Hispanoamérica, Filipinas, partes de Estados Unidos, etc.).

19 noviembre 2012

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA







Postrado ante vuestro acatamiento,
¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!,
y después de saludaros en el augusto
 misterio de vuestra concepción
sin mancha, os elijo, desde ahora
para siempre, por mi Madre, Abogada,
 Reina y Señora de todas mis acciones y
 Protectora ante la majestad de Dios.
Yo os prometo, virgen purísima,
 no olvidaros jamás, ni vuestro culto
ni los intereses de vuestra gloria,
a la vez que os prometo también
 promover en los que me rodean
 vuestro amor. Recibidme, Madre tierna,
 desde este momento y sed para mí
el refugio en esta vida y el sostén
a la hora de la muerte. Amén.

12 octubre 2012

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR DE ZARAGOZA




Capilla del Pilar de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza. De izquierda a derecha: la imagen de Santiago y sus Convertidos, la representación de la venida de la Virgen al lugar y la Santa Columna donde está la Santísima Imagen de Nuestra Señora del Pilar.


POEMA A NUESTRA SEÑORA DEL PILAR
 
POEMA A NUESTRA SEÑORA DEL PILAR


¡Virgen del Pilar!
¡Patrona de la Hispanidad!
Todos te veneramos
Por traernos el Pilar.
Fuerza, de nuestra Fe ejemplar.
¡Qué orgullosos estamos!
Por haber entrado a evangelizar
En nuestra España querida.
Con la devoción Mariana.
Todos queremos cantar.
¡La Virgen del Pilar es Aragonesa!
¡Española, y Ciudadana Universal!
Virgen del pilar de Zaragoza
Virgen Hermosa, Reina y Soberana.
Iluminas la hora en toda Emisora.
Orgullosos estamos nosotros de entonarla
Bendita y Alabada sea la hora de tu entrada
en carne mortal, en  Zaragoza.
¡Cómo no hemos de estar contentos: Madre Amada!
Los Maños, los Españoles, y toda la Hispanidad...
Te quiere reconocer El Honor, de ser la Madre del Salvador.
A quién mejor que a Ti, vamos a pedir y suplicar
Madrecica, qué con tu talla Pequeñica, y Gran Pilar…
Nos enseñas a ser humildes y disminuir nosotros.
Para que crezcan más las cosas de Dios.
Reafírmanos en la Fe, dulce Madre.
Llévanos en ese Pilar, por el camino certero
Dé la sencillez, y la Caridad al Mundo Entero.


Autora: Mercedes Ramos

24 septiembre 2012

NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

 
 
Salve Virgen Pura
de Mercedes Madre.
Salve redentora
de cautivos, salve.
 
Vuestro amparo buscan
benigno y suave
vuestros cortesanos
en este valle.
 
Pecadores somos
cargados de males
ea pues, Señora
no nos desampares.
 
Vuestro Jesús dulce
que es fruto admirable
de vuestras entrañas
se nos muestra afable.
 
Vuestros bellos ojos
llenos de piedades
a nosotros vuelve
cariñosa Madre.
 
¡Oh! clemente, ¡Oh! piadosa
vuestro amor alcance
quien de las Mercedes
Virgen Madre os llame.
 
Salve aquí os decimos
míseros mortales
salve entonaremos
por eternidades.

13 septiembre 2012

SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO



¿Qué mejor maestra que María, para pedir nos enseñe a tratar al Santo Espíritu?
El más desconocido, pero también el más transcendental, ya que nos santifica nos conduce en su río de Amor a la Beatísima Trinidad, y de qué manera más fácil para llegar… ¿que de su Amadísima Esposa? Nos hagamos dóciles, y que sus Inspiraciones, las escuchemos, y las llevemos a la práctica cada día, pues labor de cada día es la Santificación.
Por eso através de María dulcísima. Amante y guardadora de las riquezas del Espíritu Santo, nos acercamos mejor.
Nos hacemos fervientes de la Bien Aventurada  Santa María Del Espíritu Santo, y le pedimos interceda por nosotros y nos guíe para estos tiempos de inseguridad.

Mercedes Ramos

08 septiembre 2012

Natividad de La Virgen Santísima



Con varios días de anticipación había anunciado Ana a Joaquín que se acercaba su alumbramiento. Con este motivo envió ella mensajeros a Séforis, a su hermana menor Marha; al valle de de Zabulón, a la viuda Enue, hermana de Isabel; y a Betsaida, a su sobrina María Salomé, llamándolas a su lado. Vi a Joaquín, la víspera del alumbramiento de Ana, que enviaba numerosos siervos a los prados donde estaban sus rebaños, yendo él mismo al más cercano.

Entre las nuevas criadas de Ana, sólo guardó en su casa a aquéllas
cuyo servicio era necesario. Vi a María Helí, la hija mayor de Ana, ocupándose en los quehaceres domésticos. Tenía entonces unos diecinueve años, y habiéndose casado con Cleofás, jefe de los pastores de Joaquín, era madre de una niñita llamada María de Cleofás, de más o menos cuatro años en aquel momento. Joaquín oró, eligió sus más hermosos corderos, cabritos y bueyes y los envió al templo como sacrificio de acción de gracias. No volvió a casa hasta el anochecer.
 

Por la noche vi llegar a casa de Ana a sus tres parientas. La visitaron en su habitación situada detrás del hogar, y la besaron. Después de haberles anunciado la proximidad de su alumbramiento, Ana, poniéndose de pie, entonó con ellas un cántico concebido más o menos en estos términos: “Alabad a Dios, el Señor, que ha tenido piedad de su pueblo, que ha cumplido la promesa hecha a Adán en el paraíso, cuando le dijo que la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente…”. No me es posible repetir todo con exactitud. Se encontraba Ana en éxtasis, enumerando en su cántico todas las imágenes que figuraban a María. Decía: “El germen dado por Dios a Abraham ha llegado a su madurez en mi misma”. Hablaba luego de Isaac, prometido de Sara, y agregaba: “El florecimiento de la vara de Aarón se ha cumplido en mí”.

La he visto penetrada de luz en medio de su aposento, lleno de
resplandores, donde aparecía también, en lo alto, la escala de Jacob. Las mujeres, llenas de asombro y de júbilo, estaban como arrobadas, y creo que vieron la aparición. Después de la oración de bienvenida se sirvió a las mujeres una pequeña comida de frutas y agua mezclada con bálsamo. Comieron y bebieron de pie, y fueron a dormir algunas horas para reposar del viaje. Ana permaneció levantada, y oró. Hacia la media noche, despertó a sus parientas para orar juntas, siguiéndola éstas detrás de una cortina cerca del lecho. Ana abrió las puertas de una alacena embutida en el muro, donde se hallaban varias reliquias dentro de una caja. Vi luces encendidas a cada lado; pero no sé si eran lámparas. Al pie de este pequeño altar había un escabel tapizado.

El
relicario contenía algunos cabellos de Sara, a quien Ana profesaba veneración; huesos de José, que Moisés había traído de Egipto; algo de Tobías, quizás un trozo de vestido, y el pequeño vaso brillante en forma de pera donde había bebido Abraham al recibir la bendición del ángel y que Joaquín había recibido junto con la bendición. Ahora sé que esta bendición constaba de pan y vino y era como un alimento sacramental. Ana se arrodilló delante de la alacena. A cada lado de ella estaba una de las dos mujeres, y la tercera, detrás. Recitó un cántico: creo que se trataba de la zarza ardiente de Moisés.

Vi entonces
un resplandor celestial que llenó la habitación, y que, moviéndose, condensábase en torno de Ana. Las mujeres cayeron como desvanecidas con el rostro pegado al suelo. La luz en torno de Ana tomó la forma de zarza que ardía junto a Moisés, sobre el monte Horeb, y ya no me fue posible contemplarla. La llama se proyectaba hacia el interior: de pronto vi que Ana recibía en sus brazos a la pequeña María, luminosa, que envolvió en su manto, apretó contra su pecho y colocó sobre el escabel delante del relicario. Prosiguió luego sus oraciones. Oí entonces que la niña lloraba. Vi que Ana sacaba unos lienzos debajo del gran velo que la cubría y fajándola, dejaba la cabeza, el pecho y los brazos descubiertos. La aparición de la zarza ardiendo desapareció.
 

Levantáronse entonces las mujeres y en medio de la mayor admiración recibieron en brazos a la criatura recién nacida, derramando lágrimas de alegría. Entonaron todas juntas un cántico de acción de gracias, y Ana alzó a la niña en el aire como para ofrecerla. Vi entonces que la habitación se volvió a llenar de luces y oí a los ángeles que cantaban Gloria y Aleluya. Pude escuchar todo lo que decían: supe que, según lo anunciaban, veinte días más tarde la niña recibiría el nombre de María. Entró Ana en su alcoba y se acostó.

Las mujeres
tomaron a la niña, la despojaron de la faja, la lavaron y, fajándola de nuevo, la llevaron en seguida junto a su madre, cuyo lecho estaba dispuesto de tal manera que se podía fijar contra él una pequeña canasta calada, donde tenía la niña un sitio separado al lado de su madre. Las mujeres llamaron entonces a Joaquín, el cual se acercó al lecho de Ana, y arrodillándose, derramó abundantes lágrimas de alegría sobre la niña. La alzó en sus brazos y entonó un cántico de alabanzas, como Zacarías en el nacimiento del Bautista. Habló en el cántico del santo germen, que colocado por Dios en Abraham se había perpetuado en el pueblo de Dios y en la Alianza, cuyo sello era la circuncisión y que con esta niña llegaba a su más alto florecimiento. Oí decir en el cántico que aquellas palabras del profeta: “Un vástago brotará de la raíz de Jessé”, cumplíase en este momento perfectamente. Dijo también, con mucho fervor y humildad, que después de esto moriría contento.

Noté que María Helí, la hija
mayor de Ana, llegó bastante tarde para ver a la niña. A pesar de ser madre ella misma, desde varios años atrás, no había asistido al nacimiento de María quizás porque, según las leyes judías, una hija no debía hallarse al lado de su madre en tales circunstancias. Al día siguiente vi a los servidores, a las criadas y a mucha gente del país reunidos en torno de la casa. Se les hacía entrar sucesivamente, y la niña María fue mostrada a todos por las mujeres que la atendían. Otros vecinos acudían porque durante la noche había aparecido una luz encima de la casa, y porque el alumbramiento de Ana, después de tantos años de esterilidad, era considerado como una especial gracia del cielo.



MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

MADRE PURÍSIMA, MADRE INTACTA, MADRE INCORRUPTA, MADRE INMACULADA.

" AMIGOS DE LA VIRGEN" SED BIEN VENIDOS.

Soy una devota de Nuestra Señora, Santa María Virgen y Madre. En cualquier advocación, todas son bellas, y sobretodo la misma. Me parece muy bién que haya devociones particulares en los Pueblos, y en el mundo entero. La Virgen es Señora y Madre de todos los Pueblos del Mundo.

VIRGEN DE FATIMA

VIRGEN DE FATIMA
Juan Pablo II ha expresado numerosas veces que la visita de la Virgen y sus mensajes en Fátima son de gran trascendencia para toda la humanidad. El se reconoce como el Papa de los mensajes, el que debe guiar a la Iglesia en tiempo de crisis. El ha puesto, la bala que traspasó su cuerpo en el atentado del 1981, como también su anillo papal, a los pies de la Virgen de Fátima. El ha beatificado a dos de los videntes (la tercera, Sor Lucía, murió en el 2005 y se espera que también sea beatificada). JPII ha peregrinado a Fátima tres veces, ha consagrado el mundo al Inmaculado Corazón de María según ella pidió, ha elevado la fiesta del Corazón Inmaculado de María a Memorial Obligatorio. Es hora de abrir el corazón a nuestra Santísima Madre. El futuro de la humanidad depende de ello.

Archivo del blog

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.

CORAZÓN CON LOS RAYOS DEL SOL, ABRASADO EN EL AMOR DE DIOS.
Oh Corazón de amor, yo pongo toda mi confianza en ti, porque todo lo temo de mi flaqueza, pero todo lo espero de vuestras bondades.

UNA ROSA PARA LA MADRE.

UNA ROSA PARA LA MADRE.
LLoras perlas de Amor, Madre silenciosa, Bella entre las flores, Tú la más Hermosa.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.

MADRE ILUMINA NUESTRA VIDA, PARA ENCONTRAR A TU HIJO.
Padre Eterno: Dignaos presentarnos a vuestro Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor, la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error; que vuelvan hacia Él y cambie tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón y el vuestro.

Si quieres que una planta tenga vida, debes regarla. Si deseas mostrar que quieres a una persona, debes decírselo. Si cortas las raíces de un árbol, el árbol se muere. Eso pasa con la oración. La oración es vida para nuestro espíritu y es el medio para decirle a Dios... Te amo

Hoy las flores tienen un color especial, los pájaros cantan más, el sol brilla con una nueva fuerza, el agua salta cantarina dando gracias por un nuevo amanecer. Mercedes Ramos

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad. (San Ambrosio)
EL ARCOIRIS DE LA ALIANZA

Mirada de Dios

Mirada de Dios
Hay un brillo del Sol y otro de la Luna; uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo - Miguel Servet